Toman calles de Tulancingo para reclamar el infanticidio

  • Contingente sumó participación de sociedad civil para exigir justicia ante asesinato del niño Luis Jesús Ortega
Foto: Everest Villagrán

Foto: Everest Villagrán

ROMPEN EL SILENCIO

Everest Villagrán

Fue convocada la sociedad civil a unirse en la búsqueda de Daniel Amador Pérez, de 20 años de edad, presunto homicida de su hijastro de dos años, mediante una marcha organizada por familiares y amigos de la madre del infante, Iris Joseline Martínez Ortega.

Medios de comunicación, redes sociales, mensajes de texto y hasta llamadas telefónicas, fueron los medios de convocatoria para la marcha que exigió a las autoridades acelerar la búsqueda del presunto homicida en Tulancingo.

Asimismo llamaron a quienes observaban el contingente a unirse a la búsqueda y denunciar en caso de verlo.

A un costado de la carretera México-Tuxpan, a la altura de la entrada a la residencial La Morena, fue el punto de reunión, ahí desde las 13:30 horas los curiosos permanecían en inmediaciones del sitio.

Minutos después comenzó a congregarse la gente, amigos, familiares y personas unidas a la causa, la mayoría con prendas blancas, pancartas y globos, comenzaron el recorrido, el cual fue encabezado por una patrulla de la Dirección de Tránsito local.

El contingente inicial, de al menos 80 personas, caminó por la avenida Juárez, donde observadores que los esperaban criticaron la presencia de algunas personas por considerar que politizaban y contaminaban la protesta; sin embargo, la respuesta en general fue de unión.

En tanto una motopatrulla de avanzada y una al final del contingente se encargaron de detener o hacer fluir el tránsito vehicular, a la mitad del recorrido, frente a la iglesia de La Villita, el grupo de caminantes hizo una parada para colocar velas y la foto de “Chuchito”, también llamado de cariño “Koala”.

De momento un silencio profundo se hizo acompañar por quienes murmuraron lo complicado de la situación, además de unas oraciones comenzadas principalmente por gente de la tercera edad.

El grupo creció con el recorrido hasta agrupar cerca de 150 personas, que al llegar al cruce de las calles Parque Juárez e Independencia posaron para la foto y lanzaron el llamado para quienes los observaban desde el Jardín La Floresta.

HECHO. Fue el pasado domingo 12 de enero cuando autoridades policiales localizaron en el ejido de Napateco, entrada la noche, el cuerpo sin vida de un niño de dos años, el cual horas antes había sido reportado ante el agente del Ministerio Público de Tulancingo.

La Procuraduría de Justicia de Hidalgo inició la averiguación previa 18/HG/CAVIT/21/2014, por la muerte del infante, según boletín enviado por la dependencia la necropsia reveló “laceración cerebral secundaria a traumatismo craneoencefálico severo”.

CONSIGNA. Anoche en comunicado oficial la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) consignó por el delito de homicidio calificado agravado a Daniel Amador Pérez como probable responsable de la muerte del niño Luis Jesús Ortega Martínez.

La PGJEH informó que respecto a la averiguación 18/HG/CAVIT/21/2014 fue consignada ante el juzgado segundo penal de Tulancingo y se radicó la causa penal 13/2014, por lo que el Ministerio Público solicitó al juez girar orden de aprehensión en contra del indiciado.

La fiscalía informó al Instituto Nacional de Migración (INM) sobre la muerte del menor, debido a que era ciudadano estadunidense, nacido en marzo del 2011 en Texas.

La dependencia reveló que por instrucción del procurador Alejandro Straffon la averiguación previa se integró con especialistas de Servicios Periciales, Atención a Víctimas y Averiguaciones Previas para determinar en el menor tiempo posible la indagatoria.

En diligencias practicadas se efectuó la prueba de luminol además de otros análisis periciales y se ampliaron las declaraciones de la madre, Iris Joseline Martínez Ortega y de su otro hijo de cuatro años, quien también presenció el  hecho.

Será la autoridad judicial la que ordene la aprehensión del indiciado, quien de acuerdo con el código penal podría alcanzar 40 años de prisión.