¿Quién es el Señor de Jalpan y por qué genera polémicas?

  • Pese a separación Iglesia-Estado todavía le ponen la banda presidencial
  • Considerado milagroso por el pueblo hñahñu debido a todo su peregrinar

 COMIENZAN FESTEJOS

 Hugo Cardón

Foto: Aldo Falcón

Foto: Aldo Falcón

“General de Generales” es el seudónimo con el que se le conoce desde 1947 al Señor de Jalpan en Ixmiquilpan, esto luego de proezas y milagros que sorteó la imagen religiosa durante la Guerra Cristera, pasaje histórico donde el gobierno federal intentó suprimir la participación religiosa.

Decenas de historias giran en torno a esta reliquia, símbolo de unidad y fraternidad entre comunidades indígenas hñahñus del Valle del Mezquital, que desde distintos puntos arriban para alabarla.

Para comprender las diferentes manifestaciones de fe hacia el Señor de Jalpan resulta necesario conocer su contexto social, pues para quienes no son originarios de la región y desconocen su historia se escandalizan por algunas acciones que son comunes para los lugareños, pues se repiten desde hace 67 años.

Una de las controversias más recientes se registró el año pasado, cuando le colocaron la banda presidencial al Señor de Jalpan, aun cuando esta acción se efectúa de forma cotidiana y ha sido publicada en diversas ocasiones en medios masivos, no dejó de provocar polémica.

COSTUMBRE. La tradicional banda presidencial que actualmente es colocada por el acalde de Ixmiquilpan sobre la figura religiosa se remonta a 1947, luego de que en el país se restableciera la paz social tras la Guerra Cristera que inició en 1926, siendo Presidente de la Republica Plutarco Elías Calles.

Si bien es cierto que Hidalgo no fue referente en dicho movimiento nacional, también se presentaron algunos brotes de violencia, donde se buscaba destruir toda imagen religiosa idolatrada por miles de feligreses católicos.

Durante estos eventos se relatan algunas anécdotas sobre el Cristo de Jalpan, hazañas por las cuales le dieron el grado de general, una de estas historias es la que rememora Raimundo Aguirre Cruz, la cual le fue trasmitida por sus ancestros.

Menciona que durante el movimiento armado, el ejército federal emprendió una campaña para destruir las imágenes; un grupo de católicos de Ixmiquilpan huyó con el Cristo, quienes fueron perseguidos por los soldados. Durante la fuga los guardianes de la imagen religiosa atravesaron el Río Tula, a unos cuantos metros ya se encontraba el ejército; fue en este acto, presumiblemente ocurrido en los límites con la comunidad de El Maye, donde se presentó uno de los milagros de este santo.

Para evitar que fueran detenidos, de manera milagrosa subió el nivel del agua Río Tula, que impidió el paso a los perseguidores, asimismo se menciona que al intentarles disparar los soldados fueron atacados por una plaga de piojos.

Otro de los relatos es el que cuenta el cronista de Ixmiquilpan, Antonio Ramírez, quien señala que de acuerdo con la tradición oral en este municipio existían varios idealistas, acción que provocaba cierta tensión entre los habitantes.

En este sentido se dice que un vecino de la localidad, de nombre Agustín Reyes, en estado etílico entró a caballo al templo de San Miguel Arcángel para balacear al Cristo que se encontraba en el atrio de la iglesia, milagrosamente ninguna bala lo tocó.

Dado el contexto social que se vivía en ese entonces por la Guerra Cristera y debido a los milagros de no salir dañado, los lugareños decidieron colocarle la banda presidencial para que fuera respetado y darle el rango de general de esta iglesia. Así como estas historias se cuentan muchas más.

LLEGADA. Tras la conquista de México, Fray Andrés de la Mata de Barrios, por orden de Fray Alonso de la Veracruz, en 1550 mandó a edificar el convento y la parroquia de San Miguel Arcángel con el fin de iniciar la evangelización del Valle del Mezquital.

Durante las primeras décadas todo el contexto religioso giró en torno al Santo Patrono de Ixmiquilpan: San Miguel Arcángel, incluso el viaducto que atraviesa el Río Tula, mejor conocido como el Puente de la Otra Banda, fue inaugurado el 27 de septiembre de 1655, fecha en que se celebra a este santo.

Aun cuando se continúa alabando a San Miguel Arcángel, todo cambió con el arribo del Señor de Jalpan, cuyos festejos tomaron mayor relevancia por los acontecimientos que marcaron su llegada el 15 de agosto.

El señor de Jalpan, junto con dos imágenes más, fue mandado a hacer en Xalpan, Querétaro, para ser llevadas a parroquias de la ciudad de México; sin embargo, por presuntas señales divinas dos de las imágenes se quedaron en esta región.

Algunas anécdotas relatan que al momento de ser traídas las imágenes de Querétaro, la del Señor de Jalpan se puso muy pesada al pasar por Ixmiquilpan, acción que fue considerada como una señal divina de que el Cristo debía quedarse en esta demarcación.

FESTEJOS. El sacerdote de la parroquia de San Miguel Arcángel, José Miguel Martínez Villafuerte, explica que todas las festividades religiosas en honor al Señor de Jalpan, que tendrán una duración de aproximadamente un mes, están marcadas por cuatro momentos o fechas importantes.

De inicio, el 31 de julio se baja imagen del Señor de Jalpan para posteriormente colocarlo en el nicho principal de la parroquia, asimismo el 14 de agosto se realiza la procesión denominada “La Luminaria”, que recuerda el peregrinar de la imagen antes de llegar a Ixmiquilpan.

Otra de las fechas importantes es el 15 de agosto, día en que arriba esta imagen y se le coloca la banda presidencial a fin de prepararlo para la procesión del 7 de septiembre por las diferentes calles de Ixmiquilpan que se pintan de colores con sus tapetes.