El amor y las competencias

Amira Corrales

Amira Corrales El día de San Valentín o Día del Amor y la Amistad no sólo es un cliché hollywoodense o mercadotecnia, sino que también es un pretexto. Esos de los que llamo positivos, pues es un excelente motivo para expresar nuestros afectos de una forma diferente, cursi. Porque hoy en día es sumamente rescatable cualquier oportunidad para decirle a la gente que nos acompaña en algún tramo de nuestra vida lo que sentimos por ella y además agregarle un presente, flores, dulces o chocolates, una invitación a comer o cenar, un viaje. O quizá esperar ese día a para una declaración de amor o un reencuentro. Lo cierto es que las manifestaciones de amor son lo que más necesitamos como humanos y como sociedad, sobre todo cuando muchas veces nos rodeamos de situaciones estresantes, difíciles o violentas y lo peor es que nos hemos acostumbrado a vivir creyendo que  esas situaciones son normales. Por eso aplaudo, a pesar de todas las críticas que lo rodean, al día que nos da el pretexto para manifestar nuestros afectos, nuestras motivaciones. Porque la cercanía humana positiva es sanadora, esencial para la felicidad y quienes no la tienen, sufren. Bajo esta premisa se entiende completamente necesario enseñar a nuestras niñas y niños, jóvenes y adultas y adultos no sólo desde la escuela, sino desde la familia, la inteligencia emocional, a través de habilidades o competencias sociemocionales. Pero a pesar de que esta corriente del pensamiento lleva desarrollándose aproximadamente 50 años, pocas personas la conocen. La investigación sugiere que la baja inteligencia emocional se encuentra asociada a mayor fracaso escolar y laboral, así como problemáticas en las relaciones sociales. Incluso se ha llegado a conocer que otras debilidades personales como la inclinación a la adicción o a las relaciones destructivas se deben al poco desarrollo de éstas. Durante años la educación tradicional y no sólo la escolarizada ha apostado con vehemencia al aprendizaje de contenidos. Por lo que la invitación a que aprendamos estas nuevas competencias puede ser un cambio significativo en nuestra vida, donde mujeres y hombres aprendamos las mismas competencias y mejoremos nuestro bienestar.

 

Twitter: @AmiraCorrales