¿Será?

Juan José Herrera

Juan José Herrera Por primera vez en mucho tiempo se reconoce de manera oficial el ejercicio de la prostitución, con todas sus letras, al interior de “antros” en el también conocido como “Corredor de las Caricias”, que abarca municipios como Mineral de la Reforma y Zempoala sobre la carretera Pachuca-Ciudad Sahagún.

Estos establecimientos han operado durante décadas en Hidalgo al amparo de negociaciones millonarias y “en lo oscurito” entre autoridades municipales, estatales e incluso hasta federales que podrían vincularse además con el tráfico de blancas.

Si bien el meretricio es disfrazado de muchas formas dentro de dichos “centros de diversión nocturna”, implica además otros flagelos sociales como el abuso físico o psicológico, el alcoholismo y hasta la drogadicción.

Lo anterior viene a colación con motivo de la revisión aleatoria efectuada el pasado fin de semana por diversas autoridades a algunos de estos “congales”, donde hallaron diversas anomalías en su operación, lo que llevó a un primer cierre de cuatro negocios y promete más.

Por principio de cuentas en estos espacios, pese a la existencia de una Ley General para el Control del Tabaco, se permitía tanto al personal como a asistentes fumar, lo que ya de por sí significa un detrimento a la salud, además de otras irregularidades graves como condiciones insalubres en manejo de bebidas y alimentos, falta de extintores y salidas de emergencia, así como el debido registro ante la autoridad correspondiente para la no venta de bebidas adulteradas.

Estas suspensiones representan igualmente un paso importante contra la corrupción, que suele estar presente y ligada de forma más que tácita, en estos ámbitos.

Cabe recordar que el hoy gobernador, Omar Fayad, en sus tiempos como alcalde de Pachuca logró sacar del Centro Histórico a las “muchachas” que ejercían dicha actividad en la zona, situación que se mantiene hasta la fecha.

El tema es amplio y requiere de compromiso por parte de ayuntamientos y dependencias estatales, más cuando se piensa en la creación de un nuevo rostro para Hidalgo como supuestamente se pretende, uno “limpio” que permita la atracción de capitales que nada tengan que ver con corruptelas o vicios, por lo que dichas clausuras ponen “el dedo en la llaga” de un problema muy añejo y que toca demasiados dividendos. Interesante será sin duda ver hasta dónde llegan o si en realidad existen otros trasfondos.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap