Buenas y malas del Horario de Verano

Aída Suárez

 Aida SuarezEste lunes es realmente el más difícil para las personas, fundamentalmente en el centro del país, para el Horario de Verano.

Todavía en domingo es más leve, pero empezar la semana con una hora menos de sueño sí que es terrible. Mencionan los expertos que lo mejor es dormir temprano para evitar que no afecte la productividad tanto en el trabajo como en los estudios. Así que por eso nos preguntamos: ¿realmente sirve el Horario de Verano?

En México existe desde 1996, en todo el territorio nacional, excepto la franja fronteriza con los Estados Unidos de América y los estados de Quintana Roo y Sonora.

Termina el último domingo de octubre, en este año es el 29 de octubre, fecha cuando debemos regresar nuestros relojes una hora antes de ir a dormir.

Benjamín Franklin propuso por primera vez el horario de verano, pero en 1916 se utilizó ampliamente durante la Primera Guerra Mundial. El objetivo desde entonces es ahorrar energía. Y si el asunto es ahorrar energía ¿de verdad ha ocurrido esto?

Según la CFE y el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL) en 2016 se ahorraron mil 542 millones de pesos, en el consumo de 8.56 millones de lámparas fluorescentes.

En tanto el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) considera que el Horario de Verano, durante el año pasado, se ahorró la emisión de 447 mil toneladas de bióxido de carbono.

Así que si usted es de las personas que lamentan esta medida por seis meses, recupérese y vea los efectos positivos. Es una de las medidas que no podemos evitar pero que logrará una importante contribución en la vida actual del país y, lo que es mejor, para las siguientes generaciones.

 

 Twitter: @AidaSuarezCh