Día de las Madres: adoración mexicana

Amira Corrales

Amira Corrales Decía una estimada mujer que el Día de las Madres en México todo se paraliza: las oficinas, la dinámica hogareña, las escuelas e incluso algunas empresas, pero el Día del Padre pasa desapercibido.

Nos preguntábamos la razón y desde la perspectiva de género éstas fueron algunas conclusiones: 1. En este país la maternidad sigue siendo una de las pocas aspiraciones para las mujeres que tiene un poco de prestigio, ya que incluso hasta la jovencita que se hace mamá pasa al club de “las señoras”, lo que de alguna manera cambia su estatus.

  1. La cultura patriarcal practicada en México sigue promoviendo la idea del “instinto maternal”, el cual es cultural, otorgado por el rol tradicionalista de género, no por la naturaleza, ya que si fuera natural los varones también lo tendrían (instinto paternal) y habría mujeres que no abandonarían a sus crías o no abortarían. Es de esas ideologías de control de la sexualidad femenina, porque al sistema le interesa tener quién cuide a su descendencia y como la crianza no desarrolla ninguna ganancia económica, entonces hay que dejarla a cargo de las mujeres (vistas como objetos-esclavas sexuales).
  2. Aún padecemos el síndrome de “Pedro Infante”, así le llamo yo a ese conjunto de creencias que enaltecen a la madre sufrida, abnegada, sacrificada, asexual, servicial, que está dispuesta a dar todo a sus hijos y marido, aunque ella se quede sin nada, por tanto es la madre adorada. Este tipo de creencias es el que más daño hace al papel de la mujer como persona, ya que la única opción que tiene esta madre de ser feliz es sufriendo. En otras esferas a esto se le llama masoquismo y es una práctica muy común en la cultura mexicana y entiendo que muchas veces es la última opción que tienen algunas mujeres de ser felices, pero el precio que pagan es sacrificando su propio bienestar personal.

La propuesta es ir cambiando estas creencias machistas, por las que apuesten a las decisiones libres de las mujeres, a la valoración pública de su trabajo y al respeto de sus gustos y prácticas.