El Tuzobús

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres AguirreEl domingo 16 de agosto de 2015 fue inaugurado, oficialmente, el sistema de transporte conocido como Tuzobús, en la capital Hidalguense.

A punto de cumplir dos años, el transporte masivo de pasajeros simplemente no cumple con las expectativas generadas desde la concepción del proyecto; sin embargo, la composición del consorcio que tiene participación en el negocio impide desaparecerlo.

Originalmente el proyecto tenía una verdadera justificación para la operación, pero durante la construcción se hicieron adecuaciones que “ahorcaron” su funcionamiento.

La línea principal del Tuzobús cruza también por la principal avenida de la capital hidalguense pero no tiene como origen o destino centros hospitalarios, escolares, fabriles o zonas de negocios, lo que deja sin justificante original la construcción del proyecto en sí.

Al retirar del bulevar Felipe Ángeles unidades del transporte público de pasajeros para dejar sólo a las unidades del Tuzobús no hubo descongestionamiento vial y sí aumentaron los tiempos de espera y traslado por parte de los usuarios.

Las rutas alimentadoras del sistema tienen diferentes problemáticas y al paso de los meses los usuarios son cada vez menos.

Por si fuera poco, los accionistas del sistema, que antes tenían concesiones del transporte público, siguen sin recibir ganancias del nuevo proyecto y tienen sobre sí el adeudo de los vehículos adquiridos.

Entonces, ¿por qué aún no quitan el Tuzobús?

La respuesta a esta pregunta vendría en diferentes sentidos: políticamente no es correcto abrir la caja de Pandora antes de 2018. El costo económico para retirar el Tuzobús sería tan alto que ni siquiera lo han calculado. La negociación con los dueños llevaría años, basta ver que no han podido ponerse de acuerdo para renovar la presidencia de su organización.

Y el principal aspecto, creo yo, las concesiones de transporte público de pasajeros.

Hay que recordar que todos los participantes en el consorcio de propietarios del Tuzobús eran concesionarios del transporte público y para integrarse al nuevo plan dejaron esos permisos, mismos que fueron cancelados uno a uno.

Sólo hablando de este tema, si alguna vez avanzara la intención de quitar el Tuzobús de Pachuca, quizá el gobierno le compraría sus acciones a los pequeños socios hasta dejar sólo uno o dos para que en la mesa de la negociación sólo existieran el mínimo de voces con el máximo de capacidad resolutiva. Tal vez así suceda algún día.

 

  Twitter: @bamtorre

@vocales_radio