Innecesarias

David Tenorio

FOTO DAVID TENORIO COLUMNALa historia del pensamiento militar da cuenta de cómo las legiones romanas utilizaban la táctica de guerra llamada “orden oblicuo”, la cual consistía en atacar al enemigo en diagonal, lo que permitía desequilibrar sus líneas y ser superior a él en el lugar elegido. El objetivo principal era evitar un choque frontal e intentar al mismo tiempo la dislocación del orden enemigo.

Táctica antiquísima, utilizada innumerables veces en la historia contemporánea, también ha sido empleada en política. En Hidalgo, el estilo más visible de amagar para negociar es el que hilvanaba la extinta Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH).

Es sabido también en el ambiente político que el jefe político de la UAEH es el exrector y actual presidente de su Patronato Universitario.

Las recientes manifestaciones de apoyo a nombre de “la comunidad universitaria”, a la exigencia hecha de manera por demás desaseada y no acorde a la investidura del rector Adolfo Pontigo Loyola, cuando dijo que “no son aboneros” y que el gobierno estatal tendría que cubrir totalmente el adeudo de $115,387,098.00 mdp o habrá una marcha “convocada” por el cuerpo estudiantil.

¡¿Qué necesidad de actuar (amagar) así?! Sin duda, si alguien conoce el arte de manejar los tiempos en política es precisamente el jefe del clan universitario. ¿Demostración de fuerza o exigencia de cumplimiento de acuerdos políticos?

Los destinatarios del mensaje son más de uno. Sobre todo, cuando en el escenario político local se manejan distintos escenarios con las probables fórmulas de candidaturas a legislaturas federales y locales. En resumen, una solicitud soterrada para que el grupo universitario sea contemplado en su integración.

El gobierno estatal, en un gesto de buena voluntad, el año pasado cubrió el adeudo con la máxima casa de estudios, que en una acción deliberada el exgobernador Francisco Olvera, congeló. Acción enmarcada más en una vendetta política con el clan universitario. De tal disputa dan fe como testigos mudos las redes sociales.

Hoy tales acciones son innecesarias, el adeudo habrá de cubrirse invariablemente. Innecesario también que tales acciones se enmarquen en fechas estratégicas de la agenda gubernamental estatal. Así como también el rector vocifera exigiendo el pago completo del adeudo, “ya que no son aboneros”. En franca justicia quid pro quo, los ciudadanos esperamos también que la máxima casa de estudios cumpla con sus obligaciones, pagando expedita y totalmente su adeudo con el organismo administrador del agua. Porque si con algo cuenta la universidad es con bonanza, más allá de ingresos tradicionales, los que obtiene de las diferentes empresas propiedad de la universidad y de sus muchos “amigos” en calidad de donaciones.

 

 Twitter: @David_Tenorio