Un alcalde sin vergüenza

Carlos Camacho

Carlos CamachoSus acciones lo colocan en esa condición. Julio César Ángeles Mendoza ha sido un hombre con suerte y sin escrúpulos, pues ha tenido la fortuna de gobernar su municipio, Atotonilco de tula, amparado en dos banderas políticas diferentes y en ese trance ha pisado la cárcel y ha salido libre.

Gobernó primero al amparo del PVEM en el trienio 2009-2012, que concluyó con acusaciones que derivaron en una orden de aprehensión en su contra por el delito de peculado por 202 millones de pesos en perjuicio de la administración municipal.

Sin embargo, por esas “virtudes” de la ley, libró las acusaciones y años más tarde, en el 2016 contendió con la bandera del Partido Encuentro Social (PES) y ganó de nuevo la alcaldía, pero cuando se aprestaba a rendir protesta, el 10 de agosto de 2016 fue detenido y pasó nueve meses en prisión, para luego salir libre y rendir protesta como alcalde.

El día que tomó las riendas del municipio, por segunda ocasión, anunció una “reingeniería” en la administración municipal y una “reevaluación” de los asesores en las diversas áreas.

Más adelante mostró su nuevo talante al pretender imponer excesivos cobros a las empresas instaladas en la zona, una de ellas la transnacional Cementos Mexicanos (Cemex), que ya en el período 2009-2012 había contribuido económicamente para la construcción del nuevo palacio municipal, que Ángeles Mendoza metió en su informe como obra del municipio.

Ahora, este año, ha decidido imponer su ley y se opone a que Cemex pague el impuesto predial correspondiente al año que corre, como lo hizo en 2016. A los representantes de la empresa se les pidió recientemente “esperar al presidente”, que nunca llegó.

El municipio se ha quedado al amparo de un personaje que se ha mostrado inescrupuloso y ambicioso.