Usanzas

Juan José Herrera

Juan José HerreraCon un formato que rompió añejas usanzas donde más que informar a la población se aprovechaba para hacer pasarela, el gobernador Omar Fayad llegó al plazo constitucional para presentar su Primer Informe de Labores.

Las sorpresas comenzaron desde que el mandatario decidió arribar, sin previo aviso a los legisladores locales, al Congreso del estado para desde la máxima tribuna debatir, en sesión de preguntas y respuestas, las acciones, programas y estrategias resumidas en un documento, que además puso a disposición de los hidalguenses a través de la página www.informe.hidalgo.gob.mx.

Por primera vez en la entidad no hubo alfombras rojas ni se vio trastocado el sentido real de esta obligación de informar al pueblo sobre los avances de la actual administración, con la presencia de servidores públicos que ansían la presencia mediática de cara a un nuevo proceso electoral.

Si bien aún quedan muchos retos por solventar, también es cierto que a lo largo de estos primeros 12 meses de trabajo hay resultados que evidencian la nueva forma de gobernar, tan criticada por propios y extraños, del mandatario estatal, que estableció como premisa en esta ocasión no rendir falsos tributos a la personalidad.

Sobresale la postura de algunos legisladores, tibios frente a la presencia del gobernador pero osados “tras bambalinas”, que critican falta de obras o utilizan calificativos como “año gris”, “incongruente” o “sin avances” en dicha recapitulación, más aún cuando en la propia Legislatura prevalece la peste de la ocurrencia y la falta de experiencia legislativa, más preocupados algunos por el tema de la reelección que por ofrecer verdaderos resultados a sus representados; eso sí, todos aprobaron en su momento las iniciativas enviadas por el Ejecutivo y sin chistar.

Comienza una nueva etapa para la entidad, una donde deben consolidarse las bases establecidas durante el primer año de gobierno y en la cual, según las propias palabras del mandatario estatal, pueden llegar en cualquier momento los cambios de directrices, sobre todo en aquellas dependencias donde sus encargados no dan el ancho. Aun así cabría la pregunta: ¿habrá en unos meses premio para los “incumplidos”, ante el ya cada vez más próximo 2018? Ojalá se rompa también con esa vieja usanza.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap