Jesús Martínez Patiño, candil de la calle…

Alberto Witvrun

 

Alberto Witvrun Sorprendió la indignación de Jesús Martínez Patiño, presidente del Grupo Pachuca, propietario de los clubes de fútbol profesional Pachuca y León, alrededor de los cuales ha construido un imperio económico, por la falta de transparencia en la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) en la renovación de los derechos de televisión de la Selección Mexicana de este deporte donde se favoreció a Televisa y Televisión Azteca.

En las pantallas de ESPN acusó falta de transparencia y dijo defender a México, narrando el proceso en el que la FMF dejó ir millones de pesos por una amañada operación que desechó sin consultar, otras propuestas en especial de Telemundo; Martínez Patiño apareció como Quijote luchando contra las dos grandes televisoras.

Pero si consideramos que el buen juez por su casa empieza, no estaría mal que diera a conocer quién autorizó modificar el estadio Miguel Hidalgo, para construir con el pretexto del Salón de la Fama del Pachuca el moderno restaurante Bife Sport, porque hasta donde se conoce el contrato de comodato no contempla ese nuevo negocio del Imperio Tuzo.

Sus acuerdos con los últimos cuatro gobiernos están llenos de opacidad: donación para la Universidad del Fútbol de 12 hectáreas que de medirse son 14; cinco hectáreas para el hotel Camino Real y Tuzo Forum; el proyectado Museo de Arte Contemporáneo donde opera otro de sus negocios: Mundo Futbol.

Prueba de la falta de transparencia son las respuestas en tono amenazante que recibió David Verty Velasco, estudiante de la licenciatura de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Cuajimalpa, cuando con fines académicos solicitó al Grupo Pachuca información sobre los beneficios que los gobiernos de Hidalgo le han dado desde 1995.

Martínez Patiño arguye que lo recibido lo regresan con creces, pero sólo generan empleos no siempre bien remunerados, se niegan a pagar servicios, cubren impuestos con balones, boletos y ahora instalan un nuevo negocio en un inmueble construido con recursos públicos, que si trata de transparencia y retribución, bien podría comprar al gobierno que destinaría esos recursos a obras de beneficio a la población.

 

Twitter: @Tlacuacherias