Incongruencias universitarias

Alberto Witvrun

Alberto WitvrunEl 13 de febrero de 2013 rindió protesta como presidente del Consejo Estudiantil Universitario del Estado de Hidalgo (CEUEH), Jorge Mayorga Olvera, que ya extendió su periodo un año por voluntad del presidente del Patronato Universitario, Gerardo Sosa Castelán, que exige respeto a la autonomía de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) pero impide elecciones libres en las organizaciones universitarias.

No sólo mantener a Mayorga Olvera, que teóricamente representa a 44 mil estudiantes, violenta la autonomía universitaria porque paralelamente dirige Jóvenes en Movimiento del partido Movimiento Ciudadano, que preside Damián Sosa Castelán, lo que prueba que utiliza a la comunidad universitaria como estructura de un partido para satisfacer sus aspiraciones políticas.

Decisión que quitó autoridad a Mayorga Olvera ante el estudiantado que rechazó la convocatoria del CEUEH a salir a las calles para luchar contra la “Ley Fayad”, como calificaron el Decreto 228 que crea órganos de control interno en organismos autónomos, incluyendo a la UAEH, al grado que sus enviados a las aulas en varias ocasiones fueron abucheados.

Otra incongruencia es que mientras el grupo que controla burocráticamente a la UAEH exigen respeto, no hace lo mismo con los derechos laborales de incluso aquellos que fueron leales a Gerardo Sosa, baste señalar que le negaron la pensión que por ley correspondía a la familia de Alfonso Briones López, cuando este falleció hace unos años.

Ahora se la niega al exdirigente del Sindicato Académico, Jaime Rivas Gómez, que se encuentra delicado de salud y quien en el exilio de Gerardo Sosa, en 1990, no cedió a presiones del gobierno de Adolfo Lugo Verduzco para traicionarlo y se opuso al “golpe de estado” del presidente de la Federación de Estudiantes (FEUH), hoy secretario general de la UAEH, Agustín Sosa Castelán, que pretendió desplazar a su hermano mayor.

Otra es ver a los exrectores Juan Alberto Flores Álvarez y Juan Manuel Menes Llaguno del brazo de Gerardo Sosa, cuando al primero lo obligó a declinar a su reelección minutos antes de su último informe, y al segundo a renunciar a un año de su reelección para asumir él la rectoría, después les retiró la pensión vitalicia, lo que llevó a Menes a un juicio laboral que ganó a la UAEH y que hizo que se las reintegrarán.