Aplicarán protocolo especializado

– Darán a los miembros de la comunidad educativa herramientas para poder prevenir, detectar y actuar ante casos de violencia sexual, acoso escolar y maltrato en las escuelas de educación básica

DEFENSA DE MENORES

Adalid Vera

p4-PREVENCION (trabajo Ada) (1)Listo el Protocolo para la Prevención, Detección y Actuación en caso de Abuso Sexual Infantil, Acoso Escolar y Maltrato: se aplicará en las 8 mil 91 escuelas de Hidalgo; el objetivo es establecer estrategias sobre cómo solucionar conflictos de este tipo.

Éste dará a los miembros de la comunidad educativa herramientas para poder prevenir, detectar y actuar ante casos de violencia sexual, acoso escolar y maltrato en las escuelas de educación básica.

Para el gobierno de Hidalgo y para la Secretaría de Educación Pública estatal (SEPH) es deber fundamental salvaguardar la dignidad de cada uno de los integrantes de la comunidad escolar; es por ello que se trabaja interinstitucionalmente a través de diversas estrategias para alcanzar el ejercicio de una convivencia escolar inclusiva democrática y pacífica.

BASES. El 16 de abril de 2013, el Congreso de Hidalgo expidió el Decreto que contiene la Ley para la Prevención, Atención y Erradicación de Violencia Escolar en el Estado de Hidalgo misma que fue publicada el 2 de septiembre del mismo año; esta Ley tiene como objetivo la prevención, atención y erradicación de violencia originada en el entorno escolar entre las y los estudiantes, el personal docente, directivo, administrativo, responsables ante un grupo, madres y padres de familia o en su caso, tutores, de las escuelas públicas y/o privadas del estado.

En junio de 2017 se presentó ante el pleno del Congreso de Hidalgo una reforma a esta Ley. En su artículo 23, la Ley para la Prevención, Atención y Erradicación de Violencia Escolar en el Estado de Hidalgo, establece la creación del Registro Estatal de Prevención, Atención y Erradicación de Violencia Escolar (REPAEVE), que tenga lugar en escuelas públicas.

El REPAEVE fue presentado en junio de 2014 para tener un registro puntual de los casos de violencia escolar, evaluar dicha información y actuar en consecuencia. De junio de 2014 a diciembre de 2016 se registraron 545 casos de violencia escolar y se otorgaron 79 consultas psicológicas a víctimas y generadores; a estas actividades se sumó la atención y seguimiento de casos, talleres y capacitación a alumnos y docentes, así como el acompañamiento en las diligencias del Sistema DIF Hidalgo, la Contraloría Interna de SEPH y la Dirección de Asuntos Jurídicos de SEPH.

OBSERVACIONES. Según cifras del REPAEVE, los hombres son los principales generadores de violencia en el entorno escolar; las madres y padres de familia son quienes más denuncian, y las violencias verbal y física son las que más se reportan. Es necesario especificar que si bien es una instrucción oficial no todos los casos se denuncian por lo que se trabaja en estrategias para visibilizar el fenómeno.

Para contribuir puntualmente a prevenir situaciones de abuso sexual es necesaria la participación de madres, padres y/o tutores, docentes, directores, subdirectores, personal de Supervisión y personal administrativo del plantel.

FACTORES

Los indicadores de riesgo de abuso sexual en un alumno son: temor de ir al baño, temor o nerviosismo ante el generador de violencia, cambios en los hábitos alimentarios (por exceso o disminución), crisis de llanto sin explicación, sensibilidad extrema (irritabilidad, agresividad, indiferencia,), dificultades en la integración al grupo, negarse a ir o permanecer en la escuela, enuresis (emisión repetida de orina de manera involuntaria durante el día o la noche), encopresis (defecación involuntaria), tendencia a aislarse, fugas del hogar, manifestaciones auto-agresivas (cortarse, golpearse, onicofagia, arrancarse el cabello, rascarse hasta sangrar), trastornos del sueño (terrores nocturnos, insomnio, pesadillas, sonambulismo, bruxismo), malestares físicos constantes (dolor de estómago, vómito, dolor de cabeza, náuseas), deserción escolar, cambios en los hábitos de higiene (suciedad, desaliño), desinterés de las actividades, evasión de la participación en juegos o actividades grupales, descenso brusco del rendimiento escolar, uso y abuso de sustancias nocivas para la salud, periodos de ausentismo marcados, molestias evidentes (o verbalizadas) en genitales, dificultades para caminar o sentarse, manipulación repentina de órganos genitales, síntomas de alguna enfermedad de transmisión sexual, rechazo al contacto o acercamiento físico, ataques de ira, tristeza, miedo a quedarse a solas con una persona en particular, conocimiento de temas sexuales y/o conductas que transgreden la convivencia entre pares, escribe, dibuja, juega o sueña con imágenes atemorizantes o sexuales, habla de una nueva amiga o amigo mayor, incluso de repente, tiene dinero, juguetes u otros regalos sin motivo alguno.

De existir un probable caso de abuso sexual en un plantel escolar de educación básica público o privado, se aplicarán las acciones de actuación en donde se recomienda proceder de la siguiente manera en caso de detección en flagrancia: informar inmediatamente al Ministerio Público así como a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia en el Estado de Hidalgo, informar inmediatamente al padre, madre o tutor y vincularle con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia en el Estado de Hidalgo a efecto de que reciban atención inmediata, separar provisionalmente de la atención frente a grupo o contacto con menores de edad y/o de la función que desempeñe al presunto responsable, la autoridad inmediata superior deberá cubrir la función que desempeñaba el presunto responsable y determinar las actividades que realizará en tanto se deslinden responsabilidades, elaborar el acta de hechos, dar de alta de manera obligatoria el caso ante la plataforma del REPAEVE, informar inmediatamente y por escrito a la autoridad inmediata, a la Contraloría Interna de la dependencia y a la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la dependencia. Es obligatorio para todo servidor público o miembro de la comunidad educativa salvaguardar el entorno del menor y reportar los actos que vulneren su integridad, cualquier omisión incumplimiento, negativa u obstaculización de las obligaciones establecidas en el presente protocolo por parte del personal escolar o educativo, se sancionará. (Adalid Vera)