¿El que la pide la paga, o… sus nietos?

David colmenares

David Colmenares La deuda de los estados y municipios creció 38 mil millones de pesos de 2015 a 2016, a 2017 un poco más de 4 mil millones, mientras que las participaciones pagadas fueron de 31 mil millones de pesos adicionales respecto a lo programado. Una muestra de que cuando la recaudación y las participaciones crecen las necesidades de endeudamiento decrecen. Parece una verdad de Perogrullo, pero así es.

Hoy se deben registrar todas las obligaciones financieras, incluidas las derivadas de las APPS y los Bonos cupón cero, obligaciones que requieren de recursos presupuestales para su pago.

El Sistema de Alertas considera tres indicadores: deuda pública y obligaciones como proporción de sus ingresos de libre disposición, servicio de la deuda y de obligaciones sobre los mismos y obligaciones de corto plazo, así como con proveedores y contratistas sobre ingresos totales, a plazo menor de un año, que se pagaran con sus ingresos propios, lo cual incluye a las participaciones en ingresos federales coordinados.

En la semana se destacó en los medios, la reducción del ritmo de crecimiento de las obligaciones financieras el año pasado, no obstante su servicio representa una presión permanente sobre las finanzas locales, particularmente de los díez estados que tienen tres cuartas partes de la deuda estatal.

Con información del Semáforo a diciembre de 2017, la relación de la deuda y las obligaciones sobre los ingresos de libre disposición, destacan negativamente Coahuila con 196 por ciento, Chihuahua con 188, Quintana Roo con 158 y Nuevo León con 121 por ciento. En cuanto al segundo indicador, el servicio de la deuda sobre los mismos ingresos de libre disposición, son Coahuila con 19 por ciento, Quintana Roo 17 por ciento y Chihuahua con el 16.  Lo que quita margen de maniobra a las finanzas estatales, pues son recursos necesarios para el desarrollo.

En el caso de los pasivos de corto plazo, contra los ingresos totales, Baja California con 10 por ciento, Michoacán y Oaxaca con 9 por ciento, son los más delicados.

 

Twitter: @davidcparamo