Burda censura

Carlos Camacho

 Existen muchas formas mediante las cuales se puede, o pretende, acallar la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a estar informados, una puede ser la amenaza velada, otra la amenaza directa contra el emisor de dicha información, la suspensión de pagos por convenios de publicidad, como medida de presión y chantaje o, la más burda y aplicada el domingo pasado: la compra en volumen del medio en que aparece información incómoda para el presunto afectado en su imagen pública.

Esto ocurrió con la revista semanal y de circulación nacional Proceso, que en su edición más reciente publicó un trabajo periodístico del reportero Rodrigo Vera, que detalla el conflicto en que se han visto involucrados la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), el presidente del Patronato de esa institución, Gerardo Sosa Castelán, y el partido sensación en la contienda políticoelectoral: Morena.

Se habla de una turbia componenda entre los dirigentes de morena y la UAEH, para que los primeros cedieran espacios en las candidaturas a diputados federales y locales para las huestes de Sosa Castelán y éste a su vez disponga de recursos financieros y humanos, para apuntalar a los candidatos de Morena a los diversos cargos de elección popular en juego.

Pero hay morenistas inconformes que han denunciado estas irregularidades, hasta ahora desoídas por el propio Andrés Manuel López Obrador, y han sido bateadas olímpicamente por el dirigente estatal, Abraham Mendoza Zenteno, quien lanza la bola a la comisión nacional encargada de seleccionar candidatos.

El intento de ocultar la información es propio de la década de los 70, cuando se estilaba que el político advertido de lo que vendría en tal o cual medio, que dañaba su imagen, ordenara comprar todos los periódicos o revistas, para que la gente no se enterara.

Hoy con las redes sociales en su apogeo eso es imposible y muestra el talante caciquil y trasnochado de quien tomó esa “sabia” decisión.

 

  carlos_camacho2006@yahoo.com.mx