Gerardo vs Omar y Julio vs Pedro

Carlos Camacho

 Al calor de la contienda electoral, que entró ya en su fase final, los diferendos y denuncias de un lado a otro arrecian. Las más sobresalientes son las acusaciones que tanto Gerardo Sosa Castelán como Adolfo Pontigo Loyola hacen contra el gobernador Omar Fayad y su secretario de Políticas Públicas, Israel Félix Soto, a quienes señalan de una “guerra sucia” contra empleados de la UAEH que apoyan a Morena, sean candidatos o simples simpatizantes.

En otro plano, Julio Menchaca Salazar, candidato a senador en segunda fórmula, ha denunciado a Pedro Solares Cuevas, dirigente de la FUTV, por presuntas irregularidades cometidas con la irregular venta de concesiones de taxis, argumento también esgrimido contra el expresidente del TSJ.

En ambos casos las disputas se dan al calor de la lucha por el poder. Por un lado Sosa Castelán, presidente del Patronato de la UAEH, se ha incrustado en Morena, desde donde busca minar al PRI y hacerse por interpósitas personas de espacios de poder en el Congreso de la Unión y en el Congreso local, luego de la renuncia de Sosa Castelán a su militancia priista.

Sosa Castelán, envalentonado en su trinchera, casi ordenó a los reporteros “escríbanlo”, para que replicaran sus acusaciones contra el gobernador y uno de sus principales colaboradores, luego que la semana pasada fue detenida la tesorera de la UAEH, Gabriela Mejía Valencia, en Mineral de la Reforma, y dos funcionarias más, acusadas de hacerse pasar como defensoras de los derechos humanos.

Pero no hay que tomar los dos temas como preludio de un cataclismo político en la entidad, pues algunos conocedores de estos menesteres, experimentados, soltaron coloquialmente: no es guerra, es declaración de amor; es una película que ya hemos visto; son rounds de sombra. Nada para preocupar.