Arroyo y Sosa

Leonardo Herrera

Pueden argumentarse una gran cantidad de razones, que desde luego también existen, para que Raúl Arroyo fuera propuesto como el nuevo procurador de Justicia en el estado, pero la más importante y de mayor peso es que pocos conocen a fondo, como él,  las entrañas del grupúsculo universidad y principalmente a su líder, Gerardo Sosa Castelán.

Convivió muy de cerca con el exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), fue partícipe de reuniones importantes, conoció como pocos acuerdos y desacuerdos con actores políticos importantes en el estado y el país y hasta atestiguó la relación que se formó con algunos directores de medios de comunicación.

Cuentan las crónicas que fue él quien por encargo de Sosa le habría entregado al director de un diario local en sus mismas oficinas el título que acreditaba los estudios profesionales de la esposa de éste, tratando con ello de fortalecer la relación y encaminarla, y que también en otro momento habría escuchado a un personaje político importante sugerirle al exgobernador Jesús Murillo, que Sosa Castelán era una buena opción para sustituirlo.

Esas anécdotas ejemplifican un poco la importancia del porqué se tiene hoy como fiscal del estado a un hombre como Arroyo González, a quien se le debe reconocer además su gran conocimiento jurídico, trayectoria y capacidad para enfrentar los escenarios por venir, sabe transitar por turbulencias, lo hizo en la Comisión de Derechos Humanos contra el hoy gobernador cuando era presidente municipal en Pachuca con el tema de las multas de radar.

Por lo pronto, la jugada ajedrecista dejó sin argumentos a los morenistas, que no tuvieron elementos para protestar por su nominación al interior del Congreso del estado, ni tampoco para hacer un pronunciamiento público.

De mi tintero… Horas antes del relevo en la procuraduría del estado se dieron rotaciones y nombramientos en la Policía Investigadora, lo mismo que en la Coordinación Administrativa, donde dicen hubo desvelados y llamados a quienes estaban de vacaciones para “firmar algunas comprobaciones pendientes”… El gobernador Omar Fayad le dio un espaldarazo de despedida a Javier Ramiro Lara Salinas, al destacar los indicadores del estudio “Índice Estatal de Desempeño de Procuradurías y Fiscalías 2018”, elaborado por la organización Impunidad Cero, que señalan que la procuraduría hidalguense fue la que más posiciones ascendió, 18, por incrementar la efectividad en investigación. Actualmente la PGJEH, según dicho estudio, está en el número 10.