Grave corrupción fortifica al huachicoleo, señala edil

-Afirmó alcalde de Tlahuelilpan que existen algunos estratos donde ofrecen el respaldo

-Tras detención de un cabecilla puesto a disposición, llegó a PGR y luego fue liberado

PROBLEMA RADICAL

Ángel Hernández

Acusó el presidente municipal de Tlahuelilpan, Juan Pedro Cruz Frías, que en algunos estratos de gobierno existe una enorme corrupción en materia del combate al robo de hidrocarburos, por lo que hasta cierto punto resulta un tanto inútil que como ayuntamiento se realicen acciones para frenar y erradicar la actividad de los llamados “chupaductos”.

En entrevista señaló que muestra de sus dichos es que en las últimas semanas la Policía Municipal detuvo al presunto cabecilla de una banda que controla el huachicoleo en el municipio y afirmó que como alcaldía hicieron todo lo que les corresponde.

“Pusimos al supuesto delincuente a disposición del Ministerio Público Federal y la Procuraduría General de la República lo trasladó a Pachuca, pero resulta que allá no sé qué hicieron y a los dos o tres días ya lo vimos libre en el municipio”.

Indicó que esto habla de la profunda corrupción que hay hacia arriba e hizo un llamado al estado, a la federación y a la sociedad para que se sumen al combate del huachicoleo.

De hecho sostuvo que por parte de los dos órdenes superiores sí hay apoyo y que se han tenido algunos operativos para solucionar el tema; sin embargo, expuso que hacen falta más.

“Deberíamos de dar un golpe más severo, donde se decomisaran camionetas y si es posible mediante la ley concentrarnos también en predios que pudieran utilizarse como bodegas de combustible de procedencia ilegal”.

A la población pidió dejar de defender a quienes extraen y comercializan el combustible extraído de forma ilegal, ya que afirmó que si la ciudadanía quiere seguridad, “lo menos que debe hacer es ayudarnos con ese aspecto”.

Reveló que; por ejemplo, hace algunos días la Policía Estatal fue agredida por habitantes de la comunidad, que realizó disparos al aire para ahuyentar a los uniformados.