¿Quién ganó en Hidalgo?

Leonardo Herrera

La respuesta parece ociosa después de los resultados que se tuvieron el pasado domingo, pero no lo es cuando se tiene que analizar más allá de las estadísticas y conteo de votos, cuando se debe buscar algo más que la elección por marca que hicieron los hidalguenses y no por perfiles, cuando hubo voto de castigo a un partido y no a las candidatas o candidatos, como parece haber ocurrido.

Los electores del estado votaron por una marca llamada Morena y un discurso de esperanza de Andrés Manuel López Obrador, que en medio del desánimo, el rechazo y enojo por el abuso y exceso de algunos, encontró la oportunidad precisa para capitalizarlo y con ello también arrastrar a sus candidatos al senado, diputaciones federales y locales.

Sería un error creer que quienes ganaron la elección en Hidalgo lo hicieron por méritos, por crecimiento personal, porque tuvieron la mejor propuesta o porque realmente son perfiles en los que el electorado encontró alternativas, pues la mayoría, por no decir todos, apenas eran conocidos por 17 de cada 100 ciudadanos en los distritos donde competían, según encuestas locales, las mismas que por cierto también marcaban y anticipaban derrotas priistas.

Otro dato, muchos de ellos casi el 80 por ciento, según un estudio de organismos dedicados al seguimiento del proceso electoral, ni siquiera hicieron campaña, sus recorridos se limitaron a cabeceras municipales y a publicaciones en redes sociales, dicho de otra manera ganaron por la marca Morena y el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

Si fuera lo contrario, muchos de ellos hubieran ganado la elección cuando compitieron por otros partidos o apoyaron los proyectos de Movimiento Ciudadano, del Partido Acción Nacional o del propio PRI y esto nunca ocurrió.

Tampoco debe demeritarse su fuerza electoral, limitada o no, hoy tendrán nuevos espacios que de capitalizarse sí podrían convertirse en una oposición política capaz de dar la competencia en los escenarios por venir.

Del lado priista está claro que los votos obtenidos los consiguieron por dos razones: por lo hecho por cada una de sus candidatas y candidatos que ahí lograron cosechar algo basado en su perfil y propuestas, y el empuje de la jefatura política por activar a la estructura priista, que en algunos casos fue demasiado lenta y tardía.

El triunfo y la derrota dejan muchas cosas por analizar y otras por recomponer y el tiempo ya está en marcha.

De mi tintero… Que hablando de marcas, proyectos y adversarios, o bien en la Procuraduría del estado, la Secretaría de Salud y la de Medio Ambiente, son muy plurales o visionarios, en la primera tienen laborando en la oficina del procurador a Jaqueline Gálvez, que apenas la semana pasada en su domicilio exhibía propaganda de Morena, mientras que en Medio Ambiente en el área de Proyectos Estratégicos se desempeña Nury Morales, esposa de Napoleón González, operador de campañas de Morena en Tepeapulco y la Sierra, y en la Secretaría de Salud uno de los subsecretarios hizo una sociedad con su homólogo de la pasada administración, Carlos García, lo que hasta ahí parece no ser tan cuestionado, hasta que los trabajadores confirmaron que un tercer socio es el candidato suplente de Humberto Veras, quien ganó la diputación local por Morena.

Preguntan ¿si de todo estará enterado su jefe político?