El verdadero y real monstruo

Amira Corrales

El encabezado de la nota era muy difícil de digerir. Es doloroso conocer el caso de una pequeña, que fue abusada en varias ocasiones y quedó embarazada, por la persona que debió protegerla más que nadie, por su padre. Este terrible hecho tuvo lugar en El Salvador, y el monstruo paterno ya tuvo su condena: 28 años de cárcel. Es completamente repudiable que las niñas y niños cohabiten con pederastas y paidófilos, que muchas de la veces, son parientes cercanos a las víctimas, lo que genera la confianza de las madres y quizá padres, o que simplemente, se desentienden de sus crías, debido a la falta de responsabilidad que presentan al tener progenie: el cuidado de una vida que trajiste al mundo y que sin ti, la pasará muy mal, sino es que morirá o la dañará de por vida. Los verdaderos monstruos de las y los infantes, son aquellos que los ven como objetos sexuales, a quienes pueden dañar de forma reiterada sino los detienen a tiempo. Por eso es tan importante conocer a nuestros hijos e hijas, educarles en su sexualidad, de sus genitales y partes íntimas que nadie puede tocar, y que absolutamente nadie puede pedirles que toquen los genitales de otra persona, porque el cuerpo es sagrado, propiedad suya, e incluso, cuando han aprendido a lavarse sus genitales, ni mamá, ni papá, hermanos o hermanas pueden tocarlos. Es necesario enseñarles a nuestras y nuestros infantes los nombres correctos de sus genitales, ya que de ello dependerá que sepan expresar si fueron víctimas de un abuso sexual o no; así como verificar su correcta salud. Dentro de la experiencia que llevo en educar en la sexualidad he notado un denominador común en los abusos sexuales infantiles: o no lo dijeron en su momento, o peor, cuando lo dijeron a sus propias madres no les creyeron. Por eso ante todo, establecer canales abiertos de comunicación y confianza con ellas y ellos desde muy pequeños, puede ayudar; y ante todo: ayuda profesional que nos permita salvar la salud psicológica de futuras adultas y adultos, aunque lo hayan manifestado tarde.

 

Twitter: @AmiraCorrales