La crisis legislativa

Alberto Witvrun

Cada vez que se reabre la primera sesión de la 64 Legislatura local la crisis en el Congreso del estado se agudiza y parece que no hay puerta de salida para destensar las posiciones de las fracciones parlamentarias de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y el bloque opositor, liderado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), porque es claro que tiene su origen en la confrontación entre el grupo que tiene en su poder a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y el gobierno estatal.

La elección como presidenta de la Junta de Gobierno de la diputada priista, María Luisa Pérez Perusquía, en apego a la ley vigente, ha sido el pretexto para la disputa, porque Morena quiere hacer valer su mayoría compuesta por 17 diputados contra los 13 de los demás partidos (PRI, PAN, PRD, Panal, PES y PT) para presidir el primer año la Junta de Gobierno.

Su alegatos son válidos, pero no legales, más cuando en la junta inicial de coordinadores parlamentarios firmaron el acuerdo de la votación registrada que favoreció a Pérez Perusquía sobre Humberto Veras Godoy por cinco votos a dos, lo que la bancada morenista quiere cambiar argumentando que no es válido el voto simple y quieren que se aplique el voto ponderado, el cual la ley explica que sólo puede utilizarse ya instalada la Junta de Gobierno.

Más allá de la confrontación cada vez más polarizada, esta crisis del Poder Legislativo ha exhibido el desconocimiento que la mayoría de los integrantes de esta Legislatura tienen sobre las funciones de un diputado e incluso sobre el manejo de procedimientos en sesiones y hasta en la redacción de la solicitud de desaparición de Poderes, que dejó mal parado al exrector Humberto Veras, presidente de la directiva por septiembre.

De inicio la misiva indica que las reformas fueron publicadas en el periódico oficial furtivamente y “al vapor”; primero no puede ser furtivo cuando se hace público y todo señala que “al vapor” es una técnica o sistema de impresión, además de los yerros de Veras Godoy en la conducción de la inacabada sesión y la forma en que Jorge Mayorga “comprobó” el quórum.

Lo que indica que las decisiones al interior de Morena no han sido las mejores, porque tienen diputados con experiencia y oficio político que pudieron conducir mejor las sesiones e incluso tender puentes para evitar la crisis, que pudiera resolverse con un encuentro cumbre entre el titular del Ejecutivo y el presidente del Patronato Universitario, lo que se aprecia poco menos que imposible.

O bien con intervención de personajes con otro nivel, por lo pronto, al redactar esta columna se reabriría la sesión que el martes se suspendió en medio de empujones y consignas de priistas tras la toma de la tribuna; cada quien con sus argumentos, uno exigiendo que se respete la ley y los otros argumentando su mayoría legislativa; en tanto la guerra de descalificaciones se extendió en redes sociales con memes ofensivos y grotescos, lo que no habla bien de los legisladores.