Minoría deseada

Leonardo Herrera

Creado como una opción para quienes no encontraron espacios de participación política en otros partidos políticos y que además aglutinara a organizaciones religiosas de peso relevante en el país, el Partido Encuentro Social (PES) se mantuvo como fuerza política relevante en varios estados hasta el pasado 6 de julio, cuando  perdió el registro, pero no su influencia, al menos en Hidalgo.

El recuento y análisis electoral, muestra cómo Encuentro Social logró en San Felipe Orizatlán ser el fiel de la balanza para obtener el único triunfo que su aliado de facto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), presumió en las elecciones de diputados locales y acercar a la candidata a diputada federal a su opositor del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Fortunato Rivera.

Los votos obtenidos en todo el estado le permitieron tener una diputación plurinominal, convertida en dos con el impulso que hicieron de una de sus integrantes con las siglas de Nueva Alianza, la legisladora Viridiana Jajaira Aceves  Calva, de tal manera que su bancada es más influyente que los partidos que tradicionalmente han sido opositores y ocupaban los primeros lugares en el escenario político estatal.
La fuerza e influencia del PES en Hidalgo no ha pasado desapercibida para personajes como Yeidckol Polevnsky, dirigente nacional de Morena, quien no tardó en invitar a Daniel Andrade Zurutuza a una reunión a la que asistieron también los representantes populares morenistas que obtuvieron el voto mayoritario en el estado, el encuentro entre ambos personajes, dicen algunos testigos, fue muy cálido y cordial, intercambiaron puntos de vista y hasta algunos acuerdos inmediatos.

No debería sorprender, aun cuando el PES no fue aliado de Morena en las pasadas elecciones, pues hoy lo que buscan los dirigentes morenistas y personajes cercarnos al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, son acercamientos y alianzas con grupos locales en estados como Hidalgo, donde existen gobernadores de partidos opositores a ellos.
Negociadores y hábiles como hasta ahora, los dirigentes pesistas no han confirmado sus alianzas políticas y parlamentarias con Morena o el PRI y en estos 20 días desde que inició la LXIV Legislatura han dado señales de poder transitar y ser útiles y necesarios para ambos bandos.
Está claro que mantienen abiertos sus canales de negociación con la jefatura política del estado y ahora también con las fuerzas federales y la definición dependerá de qué tanto se logran cicatrizar heridas del pasado y generar espacios para el futuro, por lo pronto aún mantiene en suspenso su registro como partido político estatal y mucho dependerá de las posiciones que asuma en los próximos días Alejandro González Murillo, fundador y líder moral del PES.

De mi tintero… No queda claro si es ingenuidad o perversidad, si recibió órdenes o fue decisión suya la confrontación que mantiene Carlos Emigdio Arozqueta Solís, el director de la Coordinación Jurídica de la SEPH, con la Sección XV del SNTE y la SEP federal, pero el costo en estos momentos ya es muy alto y la negociación que tendrán que hacer también.