Recursos y federalismo

David Colmenares

Esta semana se reunió la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. Uno de los temas que comentaron, según los medios de comunicación, tiene que ver con su preocupación sobre la existencia de los coordinadores estatales, que sustituyen la figura de las delegaciones estatales, con una preocupación manifiesta sobre el federalismo.

En lo personal comenté en reciente entrevista que yo no lo veía mal, tanto para ahorrar recursos presupuestales, como para evitar que persistiera una figura nociva, como era la dependencia de los delegados de la mayor parte de los gobernadores.

De hecho hoy los delegados de Gobernación son los jefes de los delegados federales y generalmente han sido nombrados con el “palomazo” o la recomendación de los gobernadores en turno, con lo que de hecho se convierten en operadores políticos de los mismos.

Es evidente, y así lo he comentado, que las delegaciones no manejarán recursos, las participaciones porque son recursos propios, en efectivo de los gobiernos estatales que son producto del pacto fiscal que hizo que dejaran en suspenso el cobro de impuestos importantes que la Constitución no les prohíbe, recibiendo a cambio una participación de la cobranza que hace el gobierno federal, hoy a través del SAT.

Pero hoy las puede auditar la ASF. Además dijo el presidente electo que las delegaciones federales actuarán con absoluto respecto a la soberanía de los estados y no estarán por encima de las autoridades locales.

A nivel municipal las acciones centralistas que padecen son mayores; por ejemplo, en la parte fiscal, en muchos casos sus participaciones no son pagadas de acuerdo con la Ley de Coordinación Fiscal, esto es en tiempo y forma, completas, en efectivo y no condicionadas, hay toda una historia de ejemplos de abusos estatales contra los municipios.

Por supuesto habrá que diferenciar aquellas que dan servicio directo al público, que no son delegaciones; por ejemplo, del SAT, que nunca ha tenido delegados, pero sí las administraciones locales, o las que dan servicios como los de Relaciones Exteriores.

Por otra parte, todavía no conocemos el proyecto definitivo, pero lo que apunta creo será positivo y ayudará a mejorar y ser más transparentes en el ejercicio del gasto y en la inhibición de conductas indebidas, lo cual es un apoyo a la fiscalización superior.

 

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