Yo no soy tu empleado

Juan José Herrera

Recordado más por escándalos y excesos, como aquel que llegó incluso a un juzgado en la Ciudad de México donde la en ese entonces presidenta de la Asociación de Autoridades Locales de México, Leticia Quezada, acusó amenazas directas, Ricardo Baptista asumió ya el cargo de diputado local.

Mediante un proceso plagado de “dimes y diretes” desde el mismo instante en que trascendió que este personajazo sería candidato de Morena por el Distrito local de Tula, diversas voces se levantaron para protestar por dicha barrabasada.

Ligado (valgan eufemismo y redundancia) al “Señor de las Ligas”, René Bejarano, quien por cierto anduvo ayer por Pachuca, Ricardo Baptista no pierde oportunidad para llamar la atención.

Sin duda hay quienes desde su poca estatura política (por no decir enanismo), apenas “subirse al tabique, se marean” y no comprenden siquiera la tesitura del piso en el que están parados.

Y es que Baptista González dejó entrever el pasado martes la calidad de legisladores con la que contará el pueblo hidalguense, al asumirse como figura porril del morenismo a la vieja ultranza perredista y correr a empujones a un empleado del Poder Legislativo que sólo cumplía con sus labores de Comunicación Social.

Llaman la atención los términos en los que el tulense respondió, al referir una frase que pasará a la historia: “Yo no soy tu empleado”, argumentó, mientras intentaba cubrir la cámara con la que los diputados, no sólo él, pretendían ser videograbados.

Así pues, en la LXIV Legislatura, cuyo comienzo fue por demás atropellado y donde los morenos dieron muestras excelsas de su inexperiencia política y de cabildeo (no es lo mismo dar clases que comprender los verdaderos tejes-manejes de un Congreso), alguien debería por lo menos acercarles, sobre todo a don Baptista, una mínima definición de lo que significa ser servidor público.

Porque aunque no lo entienda o quiera evadir, un diputado es por ende servidor público; dejo aquí al señor legislador una breve reseña del artículo 108 constitucional: “…se reputarán como servidores públicos a representantes de elección popular, miembros del Poder Judicial de la Federación, funcionarios y empleados y, en general, a toda persona que desempeñe un empleo, cargo o comisión de cualquier naturaleza en el Congreso de la Unión o en la Administración Pública Federal, así como servidores públicos de organismos a los que esta Constitución otorgue autonomía, quienes serán responsables por los actos u omisiones en que incurran”.

Una mala noticia para Baptista: señor diputado, sí es usted empleado del pueblo y el pueblo nos incluye a todos; raro que no lo sepa a estas alturas con tanto cargo que presume.

¿No son precisamente perfiles como el de Ricardo Baptista de los que ya anda renegando el señor presidente electo? ¿Por qué será?

 

      Twitter: @juanjo_herrerap