Huachicol

Juan José Herrera

 De acuerdo con datos extraoficiales alrededor de 270 mil litros de combustibles robados saldrían a la semana de diversos puntos del estado con rumbo a la vecina entidad de Puebla.

Lo anterior lo confirma un especialista dedicado al estudio de temas de seguridad y grupos criminales con presencia en Hidalgo.

Expone también que en la entidad hubo durante los últimos años una presencia innegable de grupos delincuenciales provenientes de otras entidades como Veracruz y que en dichas redes conformadas podrían estar participando incluso mandos policiales municipales, pero no ahonda más por el consabido temor a sufrir represalias.

Puede comprobarse, en efecto, que el aumento de la violencia registrado en algunos territorios muy específicos, como la región Tula-Tepeji, donde en los últimos meses ha habido la mayoría de enfrentamientos entre presuntos huachicoleros por el control de los ductos de Pemex, es un hecho preocupante y para nada “aislado”.

Tan es así que esta misma semana arribó un mayor número de efectivos tanto de la Policía Federal como de militares, a quienes toca quizá la parte más cruda de este combate frontal que no tiene parangón en la historia del propio estado.

Según algunas otras cifras, la ganancia ¡por día! para los huachicoleros rebasaría hasta los 2 millones de pesos (más de 730 millones de pesos al año), lo que puede darnos una idea del dineral que representa para los involucrados y por qué cada vez hay más personas que delinquen en este rubro.

Como se sabe también las pérdidas en Pemex por esta situación superaban en 2017 los 30 mil millones de pesos (más del equivalente a la inversión necesaria para seis refinerías, el mismo número que AMLO pretende reconfigurar).

Con todo ello no puede negarse el esfuerzo realizado por autoridades estatales, encabezadas por Omar Fayad, quien ayer sostuvo un encuentro a puerta cerrada con el nuevo secretario de Seguridad en México, Alfonso Durazo, con quien intercambió puntos de vista para el desarrollo de estrategias conjuntas que permitan abatir un fenómeno profundo, que también, hay que decirlo, tiene el aval de poblaciones enteras y donde falta una ley con penas mucho más severas. El camino contra el huachicol no es nada fácil y requiere de la participación de todos.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap