No jalan parejo

Carlos Camacho

Será a finales de enero o a comienzos de febrero cuando se hagan ajustes en el equipo del gobernador Omar Fayad Meneses, pero desde ahora se mueve el índice flamígero contra quienes se considera que no han “jalado parejo” y han dejado mucho que desear en su desempeño, por lo que su futuro parece estar cantado.

Las secretarías donde ha sido cuestionado el resultado de sus titulares, entre otras, son las de Desarrollo Social, del Trabajo, del Medio Ambiente y de Agricultura. En la Secretaría de Gobierno sólo se anticipan ajustes en las subsecretarías, por lo que quienes esperaban la salida de su titular, Simón Vargas Aguilar, se quedarán con un palmo de narices.

La molestia en los círculos más cercanos del poder es la desobediencia y la falta de atención a las indicaciones del titular del Poder Ejecutivo. Por ejemplo, en septiembre anunció que se retomarían las audiencias públicas, que otros gobernantes han realizado para conocer directo y en el mismo lugar de residencia de los demandantes de atención sus planteamientos.

Quienes atendieron esa indicación son los secretarios de la Política Pública, de Salud y de Movilidad y Transporte, quienes, incluso, acuden juntos a cada municipio para cumplir con esa encomienda gubernamental.

El resto dice que lo hace, pero más bien se hace. En la Secretaría de Obras Públicas también se nota cierto desdén a las indicaciones del gobernador, pues cuando hay una orden no es atendida y eso ha comenzado a generar enojo.

El secretario de Agricultura, Carlos Muñiz Rodríguez, uno de los hombres más cercanos al gobernador, ha tomado sus propias decisiones y se ha metido en un lío mediático al ser acusado, junto con sus parientes, de nepotismo en la Secretaría de Educación Pública estatal, sin que haya dicho algo al respecto, ni siquiera a su jefe.