Huachicol y corrupción

Carlos Camacho

El primer problema ha llegado a extremos insospechados, como la muerte de cinco personas, apenas al inicio de este año, afuera del panteón de la comunidad de Mangas, municipio de Tezontepec de Aldama, que alcanza la alarmante cifra de 35 personas asesinadas por problemas derivados del robo y venta de combustible, huachicoleo, pues.

El segundo coloca a exfuncionarios de Hidalgo en una trama de corrupción y desvío de fondos por alrededor de 17 mil millones de pesos, recursos provenientes de la obra de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM) y la lista la encabeza nada menos que el exgobernador hidalguense, Manuel Ángel Núñez Soto.

Respecto al tema del huachicol, es de todos conocida esta práctica que se ha extendido casi en todo el territorio hidalguense, pero de manera acentuada en regiones de Tulancingo y Tula. Particularmente en municipios de Cuautepec y Tezontepec de Aldama, respectivamente.

A propósito el alcalde del segundo municipio, Pedro Porras Pérez, se quejó de las fallidas estrategias del gobierno federal y estatal, que no han podido frenar esta práctica, que ha arrancado la vida a 35 personas, sólo en ese municipio. Ni operativos de los cuerpos de seguridad ni las cámaras de videovigilancia han surtido efecto.

Por lo que toca al NAIM, el diario El Universal, reveló investigaciones que apuntan al desvío de 17 mil millones de pesos, de los recursos para la construcción de la terminal área e involucra a Manuel Ángel Núñez Soto y al exsecretario de Educación Pública en Hidalgo, Raúl González Apaolaza, exdirector general de la obra.

Luego de la revelación periodística, el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó una investigación al respecto.

Lo cierto es que ambos temas son ejemplo de lo que ahora se busca combatir: corrupción e impunidad.