Yo no soy feminista

Amira Corrales

Me resulta problemático observar las interacciones comunes entre mujeres y hombres cuando hablan sobre un tema de igualdad de género, ya que la mayoría está de acuerdo en ella, pero pocos y pocas hacen algo o cambian para que realmente suceda. Peor se pone el asunto cuando en su definición se les hace ver que esas son luchas o términos que el feminismo ha venido haciendo para alcanzar la igualdad. Es muy usual escuchar frases como: “no, yo no soy feminista, pero estoy a favor de que las mujeres se subordinen a los hombres”. Les resulta en un disgusto saber que en realidad si son feministas. Hombres que dicen que ellos no piensan que las mujeres son inferiores a ellos, pero que no por eso son feministas. La buena noticia es que poco a poco, sobre todo en las nuevas generaciones, los preceptos machistas, los estereotipos y los roles tradicionales de género, van cambiando y quizá muriendo. Es muy apreciado que cada vez se vea mayor número de padres dejando a sus hijas e hijos en la escuela, o participando en la reuniones, haciendo de comer para las demás personas, realizando las compras en el súper o en el mercado, limpiando sus casas, lavando la ropa…La mala noticia es que, mientras las ideas se hacen comunes, al feminismo lo han cargado de mala reputación, debido a la ignorancia en el tema y al miedo por preguntar; definen al feminismo como lo opuesto al machismo, entonces si el machismo es la superioridad del macho sobre la hembra, pues el feminismo “deberá ser” la inferioridad del hombre y donde a mujer tenga el poder. Esta idea, les resulta despreciable a hombres y aunque usted no lo crea, a mujeres también. Porque además de ser machista (el patriarcado no puede concebir a las mujeres en el poder), la consideran absoluta. Me refiero a que todas las mujeres tendrían el poder que ahora mismo, tienen los hombres. Pero para su alivio, el feminismo promueve la igualdad entre mujeres y hombres a través de un cambio de ideología y de acciones para favorecer a ambos.