Como gallina sin cabeza

Son tantos, tan profundos y en tan poco tiempo, los cambios que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador implementa, que ya es palpable el descontrol que existe entre sus propios colaboradores, ni qué decir de los legisladores locales y federales.

Bastó un tema como la construcción de la refinería en Dos Bocas, Veracruz, para que la secretaria de energía, Rocío Nahle, y el subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, fueran objeto de corrección por parte del mismo presidente de México.

Las opiniones a favor y en contra de este nuevo estilo de gobierno, “la línea es que no hay línea” argumenta López Obrador, tiene desconcertados (nunca lo van a reconocer) a diputados federales y locales que ya no saben qué hacer.

En Hidalgo la intención de construir una reforma política electoral de “gran calado”, según anuncia la mayoría de Morena, no es otra cosa que la pauta dictada por el líder del Grupo Universidad a sus leales servidores en el Congreso.

Ya en las discusiones y conformación del presupuesto 2019 para Hidalgo, “los dipuporros” como también se les conoce en los medios de comunicación, dejaron claro que la austeridad republicana promovida por AMLO sólo tiene efecto en sus enemigos políticos, ya que ellos se incrementaron los recursos para gestión y sustancialmente le dieron más dinero a la universidad del estado.

La reforma políticoelectoral que pretenden impulsar los actores políticos del estado tendrá primero que ser discutida por dirigentes de partidos, las autoridades electorales tendrán una opinión al respecto y luego la mayoría de Morena impondrá su voluntad.

Sólo que hay un factor que podría cambiar todo el sentido del juego, dados los últimos acontecimientos en torno a las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda (SHCP), la eventual detención de Gerardo Sosa, implicado en estas pesquisas.

La propia UAEH confirmó que hace unos días fue solicitado un amparo para Sosa Castelán y, en simple lógica, se están previniendo ante la posibilidad de que un juez dicte orden de aprehensión, lo cual, culpable o no, sería un golpe mediático demoledor para el proyecto de los universitario-morenistas.

Veremos qué sucede y si ello afecta a las indicaciones para su bancada en el Congreso.