Cuerda floja

Juan José Herrera

Son tres los cargos que debe enfrentar el exalcalde de Ixmiquilpan, Cipriano Charrez Pedraza, quien en próximos días podría perder el fuero y enfrentar la ley como cualquier ciudadano de a pie.

Homicidio culposo, daño en propiedad ajena y omisión de ayuda, las cargas que quedaron luego de que el hoy diputado federal por Morena estrellara su camioneta el pasado 6 de octubre de 2018 contra un auto compacto en el que viajaba un joven de 21 años, que perdió la vida calcinado al interior.

El martes anterior, la Sección Instructora de la Cámara de Diputados federal presentó un dictamen en el que se determinó la procedencia del desafuero al legislador hidalguense.

Según se dijo también, el originario del Mezquital sería responsable del accidente vehicular, al manejar una camioneta en completo estado de ebriedad, situación que deberá comprobarse para dar paso al proceso legal correspondiente, que representaría un caso sin precedentes para la historia de México, al retirar la protección total a un diputado para que asuma las consecuencias de sus actos y reafirmaría el discurso (pues no ha pasado a más) del propio presidente López, en el sentido de que no habrá más impunidad ni corruptelas en el país.

De cualquier forma, aún falta que el pleno de San Lázaro apruebe el documento mediante el cual Charrez perdería la primera batalla, de una guerra que podría concluir con la cárcel, pues según testimonios en efecto era él quien conducía aquella fatídica noche la unidad que “se llevó de corbata” a un inocente.

Bastaron unos días, tras el accidente, para que trascendiera la forma de actuar del legislador, quien pretendió comprar a la familia del occiso, no sólo con dinero sino con presuntas amenazas para que otorgaran el perdón legal; hoy el polémico Cipriano camina sobre una cuerda demasiado floja.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap