PGJEH sin pruebas

Leonardo Herrera

La Procuraduría de Justicia no tiene una sola prueba contundente que demuestre que el diputado federal Cipriano Charrez Pedraza conducía la camioneta que se impactó la madrugada del sábado 6 de octubre de 2018,  contra un auto compacto cuyo conductor perdió la vida y que ha derivado en tres carpetas de investigación y el desafuero del legislador que será sometido a votación del pleno en el Congreso de la Unión.

Lo anterior es el resumen al que llegaron y externaron en diferentes reuniones y en la misma sesión donde decidieron retirarle la inmunidad a Charrez, algunos integrantes de la sección instructora de la Cámara de Diputados, quienes sustentan argumentos en el encuentro que tuvieron con el fiscal de Hidalgo, Raúl Arroyo, y los documentos que integran los expedientes judiciales.

Los legisladores coinciden en que la procuraduría no tiene evidencias “fehacientes” de sus acusaciones contra el político de izquierda, sólo videos que se conocieron desde el primer momento en redes sociales, donde sólo podría “acreditarse si acaso” el delito de omisión de auxilio y testimonios de supuestos testigos que dicen “haber visto al legislador conducir la camioneta y descender del lado izquierdo del conductor”.

Sin embargo, con todo esto es suficiente para que dentro del Nuevo Sistema de Justicia Penal lleven a juicio al exalcalde de Ixmiquilpan, pero en el fondo según legisladores federales, tanto procurador Arroyo como la directora general de Investigación y Litigación Oral Región Oriente, María Luisa Lagunas Moreno, encargada de integrar la carpeta, saben que carecen de elementos jurídicos robustos y que abrirán el paso para que todo pueda terminar con una suspensión condicional del proceso; es decir, difícilmente llegarán a sentencia condenatoria.

El cuestionamiento de la débil carpeta y limitadas pruebas de la PGJEH,  desde luego también salpica a integrantes de la Comisión Instructora que dieron lugar al desafuero sin tener pruebas del delito principal (homicidio culposo), lo hicieron porque un video mostró lo que todos hemos visto: que Charrez salió corriendo del lugar ignorando los gritos de un joven que moría atrapado en su vehículo.

Lo delicado es que sigan los mismos vicios, que persistan las deficiencias y falta de capacidad para integrar carpetas de investigación con pruebas contundentes de integrantes de la procuraduría estatal, cuando la expectativa era otra o al menos eso había dicho a su llegada Raúl Arroyo, pero nada cambia, todo parece igual o peor que antes.

Esto no hace inocente ni mucho menos exime de su responsabilidad a Charrez Pedraza, que estoy seguro paga y pagará muy caro no asumir su responsabilidad en el lamentablemente accidente, como lo escribí el 10 de octubre pasado en esta misma columna, sepultó su carrera política e imagen de luchador social esa madrugada del 6 de octubre.