Chingar

Juan José Herrera

Dice el presidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Gerardo Sosa, en su nueva faceta de standupero que, de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, “chingar” es un verbo aceptado y reconocido dentro de nuestro idioma y por ende no hay que espantarse de su uso, como lo hacen los medios.

En este sentido entonces todo mundo, incluso el académico, el de los doctos, debe y puede chingar.

Durante reunión convocada el pasado lunes a puerta cerrada, a la que asistieron docentes, investigadores, trabajadores, administrativos y hasta los chingones exrectores de la máxima casa de estudios de la entidad, el panorama presentado por el verdadero dirigente de toda esta chingonería fue completamente negro.

Hay que comprender que el tema de las chingadas cuentas congeladas a la UAEH escaló y ahora, incluso reiterado por Sosa en varias ocasiones durante su arenga, tiene carácter puramente federal; es decir, las protestas no van en contra del gobierno que encabeza Omar Fayad.

Maestro en el arte de la manipulación, Gerardo Sosa convocó este miércoles a una marcha en la que pretende congregar a la “familia universitaria” para hacerse presente, partiendo desde Prepa 1, en el acto al que acudirá el presidente López para inaugurar una de las obras del sexenio, el denominado C5-i, complejo de altos vuelos en materia de Seguridad Pública, al que habrá que ver si la Sedena deja llegar.

La insistencia de Sosa en que la UAEH no forma parte de la “Estafa Maestra” y que tampoco arropa entre sus paredes a la corrupción, denota la astucia argumentativa de un “viejo lobo de mar” que sabe aprovechar cualquier contracorriente o chingadera a favor y defender, mediante presiones, más que los sueldos de sus trabajadores un poderío cuya vida y obra están registradas en los anales de la historia contemporánea de esta institución, a partir de la famosa FEUH.

Lo que no se ha dicho hasta ahora es qué sucederá si, en efecto, la federación no comprueba los dichos que mantienen en la incertidumbre el porvenir universitario, porque de no hacerlo, de no fincar responsabilidades jurídicas, legales y administrativas por el presunto lavado de dinero detectado en las referidas cuentas, será el gobierno de López Obrador el que quede mal, el que se chingue pues, por lo menos ante la opinión pública.

Hoy, en el marco de una nueva visita a Hidalgo, sería buen momento incluso para aprovechar “la mañanera” (a realizarse en el estado) del tabasqueño para preguntarle, entre otras cosas, si es cierto que el Grupo Universidad compró (se chingó) unas cuantas candidaturas y si por ello no hay aún nada concreto en cuanto a posibles aprehensiones que a estas alturas deberían haberse dado ya… porque en efecto, no es lo mismo chingar que chingarse o nomás estarchingando.

 

Twitter: @juanjo_herrerap