Yerros

Juan José Herrera

Por primera vez en la historia de la Legislatura hidalguense, la cual celebra hoy, por cierto, su 150 aniversario de existencia con recursos millonarios, un titular del Ejecutivo devuelve una propuesta de modificación a una ley, la de la familia.

Lejos de calificarse como un veto del gobierno estatal, como algunos quisieron hacer ver, hay evidencias innegables de la mala labor por parte de los supuestos representantes del pueblo.

Ya en otras ocasiones salieron a relucir brillantes comentarios; por ejemplo, de “morenistas” como Ricardo Baptista o Roxana Montealegre que: uno, no son empleados de nadie y, dos, no tienen obligación (al menos según parece no los legisladores que integran esta bancada) de leer iniciativas, propuestas y cambios que llegan a sus respectivas comisiones.

Es como acudir a una valoración médica y dejar que el propio paciente (cualquier ciudadano común sin conocimientosde medicina) interprete resultados y dictamine él mismo qué medicamentos tomar para mejorar su salud.

La comparación puede resultar grotesca, pero intenta poner en su justa dimensión la parálisis que padece el Congreso local actual, ante ocurrencias de un grupo que no termina de entender que a quien sí debe atender y rendirle cuentas es a los hidalguenses y que cada yerro puede tener consecuencias, sólo por el simple hecho de levantar o no la mano o dejar pasar cualquier cosa sin adecuada revisión, como en éste caso.

Ante la falta de claridad y rumbo, reitero, debe ser el propio Ejecutivo quien “corrija la plana” para no caer en excesos ni discriminaciones o malas interpretaciones, porque la ley debe y requiere nociones y argumentos, debate, consensos.

Dichas correcciones derivaron en un tema: inclusión, y que permitirá ya en la entidad el matrimonio igualitario; es decir, la unión legal entre personas del mismo sexo.

Ojalá sea la última ocasión en que el propio gobernador deba intervenir para no permitir bodrios a un Legislativo reacio a aceptar errores; ojalá que el desliz permita aprender y crecer… tal vez es pedir demasiado.

 

BY THE WAY. ¿Será que un día de estos alguien explique por qué, en medio de la terrible contingencia ambiental, el Congreso del estado decidió talar árboles en sus inmediaciones? ¿Y los“ambientalistas”?

 

Twitter: @juanjo_herrerap