Requiere Derechos Humanos investigar supuesta exclusión

-Caso de un menor discriminado por padecer de autismo en escuela de SEPH

-Necesita apoyo constante de sus padres para desempeñar sus actividades

TRATO ESPECIAL

Adalid Vera

Por incurrir en actos de discriminación contra un adolescente que padece el síndrome de espectro autista, emitió la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) una recomendación que dé lugar a una investigación y, en su caso, una sanción hacia una docente y directivo.

Provenientes de la Ciudad de México, Sergio y Teresa decidieron radicar en la ciudad de Pachuca para ofrecer a su hijo mayor tranquilidad y atención educativa acorde a la condición mental y física que presenta.

Él, ahora de 15 años, fue diagnosticado desde los dos años y medio con el síndrome de autismo profundo, previamente era un niño que jugaba, hablaba y caminaba.

Cursó estudios escolares en institutos privados y al no lograr un avance ni académico ni social solicitaron ayuda de psicólogos y pedagogos especialistas en autismo, que tampoco reflejaron mejoría en el menor; incluso uno de ellos golpeó al pequeño en un arranque de desesperación.

Así que la única opción que quedaba por probar era una escuela pública incluyente, de la que una persona conocida les había hablado en la primaria “Margarita Maza de Juárez”, que en el turno vespertino ofrecía servicio académico.

Sergio y Teresa tramitaron ante la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) los permisos correspondientes para el ingreso al tercer año. Durante este tiempo el menor tenía cierta autonomía; sin embargo, a los años posteriores ya requería la asistencia de sus padres en el aula para controlar su temperamento y apoyar sus actividades, incluso se le permitían algunos beneficios por su condición.

Podía ingerir alimentos para calmar su ansiedad o incluso para facilitar la concentración, se le asignaba a un alumno monitor que le apoyaba a elaborar ciertas actividades, en caso de realizar trabajos en equipo el pequeño tenía siempre la ayuda de ciertos compañeros, también se le otorgaban pausas para que saliera al baño o al patio a relajarse.

Es decir, había rutinas que ya estaban estructuradas y que el resto de los alumnos o padres de familia apoyaban.

A pocos meses de concluir el sexto grado de primaria (febrero de 2018), con 13 años de edad, hubo un cambio de docente en la escuela, Nadia Marisol Flores Hernández, a quien comenzaron a incomodarle todos estos beneficios, pues aseveró que descontrolaba al grupo, que la presencia de Teresa y Sergio le restaban autoridad a ella frente al aula y que se comportaban de manera prepotente.

Después de la tensión, la docente recurrió al director, Pedro Sequera García, para comentarle que no se sentía cómoda con la presencia de los padres del menor, así que se les impidió el ingreso al aula, situación que desencadenó crisis constantes en el alumno, al grado de no querer entrar a la escuela, así que tenían que regresarlo a casa.

Esto, pese a que tienen un permiso desde agosto de 2016 firmado por Said Vargas, director de Educación Básica, para permanecer dentro del aula con su pequeño, mismo que se había respetado por la comunidad escolar hasta febrero de 2018, cuando ya les fue negado el acceso.

Tanto el director como la docente se reunieron al menos en dos ocasiones con el resto de los padres de familia para convencerlos de la supuesta mala actitud de Sergio y Teresa dentro del aula.

 

CONDICIONAMIENTO. Con el fin de segregar a Sergio, Teresa y a su niño de esta escuela, hicieron firmar a los demás tutores un acta para expulsarlos del plantel. Aunque la mayoría de padres no estaba de acuerdo, tuvieron que firmar como si lo estuvieran o no les entregarían las boletas y demás documentos de sus pequeños al término del ciclo escolar.

Toda esta información quedó detallada en el expediente CDHEH-VG-1272-18 de la Comisión de Derechos Humanos de Hidalgo, fechada el 29 de enero de 2019 y que obra en poder de este diario y está firmada por el presidente, Alejandro Habib Nicolás.

Durante la clausura de la generación, aunque al alumno se le invitó a la ceremonia, no fue nombrado en el último pase de lista, ni tuvo acceso al presídium para recoger su diploma.