¡A temblar!

Juan José Herrera

Hay una nueva realidad que comienza a permear en el país y, por ende en Hidalgo, una que tiene que ver con la aprobación del pasado martes en la Cámara Baja del Congreso de la Unión de la minuta de Reforma Fiscal Penal.

A sólo unas horas de discutirse y avalarse con mayoría aplastante por parte de integrantes del Movimiento de Regeneración Nacional, y con votos en contra de las bancadas del PRI, PAN y PRD, dichos ajustes comenzaron a cobrar sentido: la persecución.

Si bien es cierto que la reforma tiene como eje primordial el combate y desaparición de prácticas como la defraudación fiscal, la facturación falsa y las denominadas empresas “fantasma”, también lo es que se dará paso a una nueva “policía” que incluso podrá intervenir llamadas, correos o inmiscuirse en asuntos de particulares (como ciertamente ya se hacía, pero ahora con “todas las de la ley”).

Por décadas el tema fiscal había sido uno de los grandes negocios no sólo de políticos o gobernantes sino de grupos empresariales que crecieron económicamente a la sombra de vacíos legales que permitieron grandes corruptelas, ejemplo de ello las constructoras al servicio de administraciones estatales y municipales.

Los expertos afirman ya que estas modificaciones quebrantarán el derecho fundamental de privacidad a los contribuyentes, muchos de los cuales son ajenos a las mencionadas prácticas ilegales.

Lo que viene, incluyendo para Hidalgo, es el resultado de un mensaje por demás contundente desde la federación: Hacienda y Crédito Público, el SAT y, sobre todo, la Unidad de Inteligencia Financiera, son los nuevos “verdugos” que harán “justicia” a modo, sí contra la criminalidad, pero también contra todo aquel que estorbe en los planes de la política nacional.

La desesperación es clara, evidente, en algunos grupos locales que buscan amparos contra todo lo que pueda pasar.

Las cuentas personales y familiares congeladas y la obligada renuncia de Carlos Romero Deschamps a su vitalicio liderazgo en Pemex, son tan sólo la punta del iceberg en cuanto a las investigaciones que, se dice, corren desde hace meses en la Fiscalía General de la República, con las que más de un hidalguense empezó a temblar.

 

DIMISIÓN. Por cierto, cuentan que un responsable administrativo de nivel en la UAEH, por más ofrecimientos que le hicieron, presentó su renuncia y no quiso regresar al área contable… ¿por qué será?

 

      Twitter: @juanjo_herrerap