Estrategia

Amira Corrales

Después de varios años de compromiso internacional, que desembocó en la firma de la Estrategia Nacional para Prevenir el Embarazo Adolescente (ENAPEA), la cual tiene como objetivo reducir la tasa de embarazo adolescente de jóvenes entre 15 a 19 años en un 50%, así como eliminar la incidencia de embarazos tempranos de niñas y pubertas de 11 a 15 años al año 2030, es un hecho que dicha estrategia está bajando ya, coordinadamente con todas las instancias federales y estatales que tienen y deben aplicarla (IMSS, Instituto Hidalguense de las Mujeres, SEPH, Secretaría de Salud, CONAPO, COESPO, DIFH, Procuraduría de Protección al menor, Procuraduría de Justicia del Estado de Hidalgo, entre otras). Luego que se realizaran arduos trabajos de coordinación, los resultados para aplicarla parecen ya una realidad. Por fin vamos a estar en presencia de instituciones que serán responsables de que estos cambios sociales tan necesarios, se traduzcan en el bienestar físico, psicológico y social de las niñas y adolescentes que en el rango de edad que se pretende eliminar su gravidez (11-14 años), ya que se considera abuso sexual al que fueron sometidas. Siendo el grupo de edad más vulnerable de todos, debido a algunas premisas: a esta edad, es fácil engañarlas, manipularlas, chantajearlas, amenazarlas y mantenerlas en silencio debido a su inexperiencia en la vida, a la falta de protección de sus familias, a la carencia de educación sexual de nuestras niñas, a la confianza ciega que se tiene en parientes y hombres cercanos como hermanos, padrastros, tíos, primos, padres e incluso abuelos –como lo han demostrado tantos estudios de caso- y a la falta de confianza en sus palabras, la escases de observación y vigilancia por sus madres, padres y cuidadores, la poca o nula comunicación en temas de protección y medidas de seguridad, que continuamente las ponen en riesgo.