¿Sorprende?

Juan José Herrera

Documentos filtrados desde alguna oficina del propio Congreso local evidencian chanchullos que prepara la bancada de “dipuporros”, “dirigida” por don Ricardo Baptista, con el objetivo de quedarse a como dé lugar y cueste lo que cueste con la Junta de Gobierno.

Si algo ha demostrado el hoy “morenista” es que cuando recibe alguna orden expresa desde latitudes universitarias trata siempre de acatarla sin importar el cómo, de ahí que no sorprende ver a este personaje orientando ya encuentros y reuniones con la oposición, incluso prometiendo cosas que difícilmente podría cumplir después, como determinadas candidaturas para presidencias municipales en 2020.

Las tarjetas, que compilan instrucciones específicas en un denominado “plan de acción”, de acuerdo con perfiles de varios legisladores, ofrecen a integrantes del Grupo Universidad una guía para el acercamiento, convencimiento y obtención del apoyo requerido (votos internos) para no soltar la famosa Junta de Gobierno.

Así pues se convoca de manera urgente a definir “con GSC y DSC (Gerardo y Damián Sosa Castelán) la importancia e interés real de que la Junta de Coordinación Política (sic.), siga en manos del grupo, lo anterior para tener claridad si existe acceso a recursos financieros para operar este plan de acción”.

Son notorias igualmente las “virtudes y defectos” de diputados ajenos a Morena para saber por dónde llegarles, como en el caso de la perredista Arely Rubí Miranda, a quien definen como muy cercana a José Guadarrama y a quien ofrecerían “empoderar en todos los temas relacionados con derechos de la mujer”. Aparecen también en la lista y con iguales sugerencias para el “diálogo”, Miguel Ángel Peña (del PT); Asael Hernández y Claudia Lilia Luna (del PAN), cuyas decisiones podrían inclinar la balanza.

Parte fundamental de esta complicada empresa recaería, según el mismo documento, en el responsable del área de Comunicación Social, Martín Ortiz, a quien citan varias veces como encargado de crear estrategias y vínculos.

Llama la atención que se reconozca también de manera expresa que la imagen de RBG (Ricardo Baptista González) “está muy desgastada”, por lo que no puede solo. Así las cosas en la ¿siempre sorprendente? LXIV Legislatura.

 

MALACOPAS. Una pelea real al calor del alcohol fue el origen de la disputa que creció a las palabras y luego a las trompadas entre los hermanitos Cipriano y Pascual Charrez. Según cuentan, estos personajes, asiduos al trago y a las partidas de ajedrez tuvieron una discusión en la que ya no aguantaron gritarse sus verdades. Después de tanto teatrito, les pasó lo que a “Pedro y el lobo”. Hoy Cipriano paga las consecuencias, lo que cambia el panorama de toda la política en Ixmiquilpan, uno que podría incluso culminar con el regreso del PRI. Al tiempo.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap