La reforma educativa, sin dinero para aplicarse

Carlos Camacho

 

Carlos Camacho El gobierno federal ha sido excesivamente enfático en resaltar las bondades que tendrá la Reforma Educativa y con tono más severo ha criticado a quienes se oponen a ella, pero en el terreno de los presupuestos parece no tener el mismo entusiasmo y un avance es la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2017, que ya anticipa recortes en varios rubros.

José Antonio Meada, relevo de Luis Videgaray Caso en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha anticipado que el PEF 2017 es “un paquete económico que nos va a regresar a tener un superávit primario, que va a regresar nuestra deuda a una trayectoria sostenible, a que como porcentaje del PIB vaya cayendo”.

Es decir, el gobierno federal sigue gastando más de lo que recauda y en consecuencia nuestra deuda se eleva cada año y el PIB se reduce.

De ahí que en rubros tan “sensibles” como la educación que reciben millones de mexicanos desde la edad preescolar hasta la profesional, y de los que el gobierno federal considera estratégicos en el avance de nuestro país, en el terreno de los dineros no se refleja tanto.

Como meros ejemplos de lo anterior está el Programa de Reforma Educativa, que dejará de percibir el 71.8 por ciento, pues de 7 mil 607.7 millones que recibió este año percibirá en 2017 sólo 2 mil 141 millones de pesos.

La producción y distribución de libros y materiales educativos también sufrirá una caída del 325 por ciento, al pasar de 2 mil 349.9 millones de pesos a mil 557.3 millones de pesos.

También se recortan los fondos para evaluaciones de la calidad de la educación, que de 282.6 millones de pesos pasará a 198.3 millones; es decir, 32.1 por ciento menos.

En suma, los recortes se esperan en 19 de 23 programas educativos, aunque en Hidalgo la titular del sector, Sayonara Vargas, afirma que los ajustes al PEF 2017 no afectarán los programas en la entidad. ¿Será?

 

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