Si no lo hicieren…

Juan José Herrera

 

Juan José HerreraGrandes los boquetes que dejaron al Sistema de Radio y Televisión de Hidalgo, en materia económica y hasta de infraestructura y equipo inexistente que nunca fue adquirido pero sí consignado en pasadas cuentas.

A lo largo de muchas gestiones el organismo ha sufrido los embates de la inexperiencia, de las ocurrencias y de perfiles “políticos” que nada o poco tienen que ver con las necesidades del rubro.

Requerimientos que deben transformarse en contenidos sólidos, atractivos y que reflejen las riquezas del pueblo hidalguense, pero además que sirvan para comunicar como es debido los planes y programas de gobierno, mucho más allá de entrevistas insulsas o de relumbrón para los mandatarios estatales en turno.

Para nadie son secretas las tristes condiciones por las cuales atraviesa justo en este momento el sistema que, sin temor a exageraciones, agoniza como resultado de descuidos y vicios y toxicidades internas que demandan un ajuste de tuercas e incluso cambios torales, amén de lo que representa un nuevo director, designado apenas por el gobernador Omar Fayad.

Ya fue cuestionada la llegada de Cristian Guerrero al cargo, ya fue acribillado incluso por los expertos de siempre que hacen base diaria en los desayunadores de Pachuca y que desde ahí lo mismo operan o reclaman intereses personales, sin siquiera ofrendar el beneficio de la duda, como ya también lo mismo hicieran con el titular de Comunicación Social de la administración estatal.

La reciente visita sorpresa realizada por el mandatario a esas instalaciones seguramente ya le brindó un panorama muy certero de lo que debe realizarse con urgencia; sin embargo, caras viejas, muecas arcaicas, reaparecen con el fin de sostenerse hasta con las uñas ante los posibles reemplazos.

El tema “caliente”, sin duda, que prevalece, es el de las irregularidades encontradas por el SAT respecto a la facturación; un hoyo que en principio reflejaba un faltante por 100 millones de pesos, adjudicado directamente a la administración saliente y del cual el propio Fayad expuso en su momento aquella sentencia lapidaria de “caiga quien caiga”.

Ya se vio, no es un asunto de venganzas sino de empujes, formas, realidades y, ante todo, de recuperar confianzas, sobre todo la del pueblo que durante mucho tiempo también ha sufrido los desplantes de una burocracia acostumbrada a los excesos.

Guerrero tiene ante sí un compromiso muy grande, al igual que todas y todos los servidores públicos que ha nombrado el gobernador: anteponer los intereses del pueblo por encima de las posibilidades momentáneas; brillar o no brillar; dejar o no huella; ser recordados como los que cumplieron a cabalidad, ante la consigna de “si no lo hicieren, que el pueblo se los demande”.

 

POR EJEMPLO. Me contaron que un destacado locutor hidalguense ha buscado por todas formas acercarse al mandatario estatal para presentarle un proyecto que podría beneficiar al Canal 3 y a la radio estatal… pero su secretario no lo deja ni acercarse.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap