De frente a la pobreza

David Tenorio

 

FOTO DAVID TENORIO COLUMNA Hidalgo cuenta con una población de 2 millones 858 mil 359 habitantes. De los cuales 52% viven en la zona urbana y 48% en la rural. El 54.3% presenta condiciones de pobreza y 12.3% de ese segmento se encuentran en pobreza extrema; es decir, su ingreso mensual es menor a 978 pesos en zonas urbanas y menor a 684 en las rurales.*

Pese a la implementación de la “Cruzada Nacional contra el Hambre” y el programa alimentario local, nuestra entidad ocupa el séptimo lugar a escala nacional dentro de los estados más pobres del país.

De 2015 al 2016 hubo un aumento en el índice de la tendencia laboral de la pobreza, de un 1.4 %; es decir, los ingresos laborales fueron menores al valor de la canasta básica alimentaria**.

Además de que, durante el mismo periodo, disminuyó la capacidad de compra en un 3.5 %. O sea que el valor de la canasta básica alimentaria creció más que los ingresos laborales de las familias en la entidad.

La política social para atender esta problemática lleva décadas en Hidalgo, se ha trabajado en ella, pero a pesar del empeño no se ha logrado abatir en su totalidad. Las localidades con alto grado de rezago social cuentan con un gran número de casas con piso de tierra, con una sola habitación, sin servicios básicos y algunas sin ningún bien mueble.

El gobernador Omar Fayad se fijó como uno de sus principales retos, enfrentar la pobreza. Los programas de desarrollo serán en corto, mediano y largo plazo, buscando propiciar las condiciones políticas, sociales, económicas y ambientales, que permitan a las familias de menos recursos, no sólo salir de la pobreza sino contar con las oportunidades de escoger su propio proyecto de vida.

La transparencia en el uso de los recursos públicos y la integridad de los funcionarios serán un factor clave en la estrategia del desarrollo de Hidalgo. No sirve de nada tener los mapas de pobreza que señalen hacia dónde canalizar los recursos públicos, si no pueden ejecutarse correctamente las políticas de desarrollo debido a la ineficiencia, corrupción y falta de transparencia. Basta recordar las repetidas quejas de los beneficiarios acerca de la entrega del programa alimentario a familias sin necesidad alguna y de que el peso de los productos era menor al señalado.

En consecuencia, se estructura un plan integral, el cual se enfocará primero en 300 localidades que tengan más de 100 habitantes, localidades donde la concentración de la pobreza es alta. Serán dotadas de las obras en infraestructura para proveerlas de agua, luz y drenaje. Los proyectos productivos y de desarrollo social vendrán inmediatamente después, para sentar las bases en que las comunidades accedan al desarrollo.

Con ello se busca reducir los desequilibrios horizontales y verticales que vulneran a la sociedad hidalguense.

 

*Datos del Consejo Nacional de Evaluación

de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

**Índice de la tendencia laboral de la pobreza (Coneval).

 

 Twitter: @David_Tenorio