Ya pronto

Andrés Torres Aguirre

Andres Torres AguirreOficial o no, con autorización o sin ella, el proyecto que encabeza el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, en pos de la candidatura “tricolor” a la Presidencia de México, trastoca la vida política de su natal Hidalgo.

El video de Miguel Osorio que circula en redes sociales desde el fin de semana pasado ha vuelto loca a la prensa nacional, donde sobran las opiniones y los análisis al respecto.

En Hidalgo está pendiente la renovación del Comité Directivo Estatal del PRI, de 49 comités municipales y de 129 seccionales de Pachuca, un trabajo que reviste especial importancia si recordamos que el “tricolor” sufrió una estruendosa derrota a ese nivel en las pasadas elecciones.

Todos los saben, la opinión de Osorio Chong en la renovación priista de su estado será determinante, pero consensada con el gobernador, Omar Fayad Meneses.

Desde hace tiempo la prensa local maneja tres nombres como los principales activos para dirigir al priismo estatal: el delegado de Sedesol, Onésimo Serrano; de Sedatu, Víctor Velasco, y el secretario de Organización del PRI, David Hernández. Los tres, conocidos operadores con experiencia en el quehacer políticoelectoral, pero ninguno “encaja” en el nuevo perfil del funcionario o del político dinámico y fresco que Fayad trata de imprimir a su administración.

Otro de los evidentes condicionantes que habrá a quien resulte designado presidente o presidenta del PRI hidalguense es que no podrá moverse de su cargo hasta pasado el 2018, lo que lo dejaría fuera de cualquier aspiración a diputaciones federales o locales.

“El horno no está para bollos”, la próxima elección significa un Congreso afín al gobernador, diputados federales compatibles con su ideología y dos senadores que de verdad representen fuerza para el estado.

Los priistas tradicionales (muy sentidos y desairados en estos tiempos) sostienen que la dirigencia priista no es un juego y la elección del 2018 no puede ponerse en manos de novatos. El argumento es válido, claro, sin voltear al pasado reciente donde encontraríamos un montón de ejemplos de presidentes y presidentas que no sabían lo que hacían, al grado de llevar el partido a la división que hoy enfrenta; pero si sólo pensamos en el futuro es muy cierto que la dirigencia “tricolor” necesita un guía con experiencia que pueda recomponer las fracturas entre las corrientes internas, convocar a la unidad y principalmente sumar a los sectores que se alejan cada día del PRI.

Un viejo militante priista me comentó al respecto y dijo: “hoy, el cubo de Colosio (la base estatal del PRI) es como una funeraria de barriada; sólo entra gente cuando cae un muerto… y así no se puede”.

 

  Twitter: @bamtorre

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