La libertad de vestir II

Amira Corrales

Amira CorralesEl uso del pantalón por las mujeres tiene una interesante y sufrida historia. No fue de la noche a la mañana y sin ningún esfuerzo, que cambiamos los vestidos encrinolados y los ajustados corsés, por cómodas prendas que apretaran nuestras piernas y cubrieran nuestras ingles. Los pantalones sólo eran usados por varones.

La aportación y lucha de la feminista Amelia Jenks Bloomer hizo que dicha prenda se introdujera poco a poco y con pausas en la estricta sociedad norteamericana que tomó esa moda como algo indeseable. En 1850 publicó en su periódico, el diseño de una nueva prenda para la mujer: los bloomers, o pantalones bombachos; la ventaja de esta nueva prenda para mujeres era que les permitía mayor libertad de movimiento.

A Amelia podríamos darle el crédito como la primera mujer que revolucionó la vestimenta femenina y para mí, la más trascendental: el hecho de que las mujeres modernas hoy en día vistamos más pantalón que falda o vestido o mejor aún, que podamos elegir cuál de todas estas prendas usar, ha sido una de las grandes revoluciones de nuestra libertad al vestir.

Las siguientes revoluciones, se las podemos adjudicar a Coco Chanel con la introducción de los trajes sastres en la moda femenina y después a la escandalosa creación de la minifalda, hecha por la inglesa Mary Quant en los años 60. Esta diseñadora les otorga estilo y las lleva al pináculo de la moda y representa otros de los tantos gritos femeninos de libertad. Este fue: me puedo vestir como yo quiero, independientemente de lo que piensen quienes me vean. Es interesante observar cómo la vestimenta femenina a lo largo de la historia, ha constreñido la libertad de las mujeres con el mensaje de que el cuerpo que se mira, se desea: la sexualización del cuerpo femenino para los otros.

Sin embargo el feminismo ha roto esas cadenas y combinando pensamientos con acciones la vestimenta ha cambiado, y las ideas también.

¿Se imaginan ustedes seguir usando esas faldas largas y bombachas, o esos vestidos apretándonos senos y cintura todavía?

¿Qué sería de nosotras las pachuqueñas, con nuestro cambiante clima, sino pudiéramos usar pantalones?

 

 

Twitter: @AmiraCorrales