Rechaza Segob la justicia por propia mano, ante recurrencia

 

-Afirmó delegado en Hidalgo que es un tema que no puede permitirse

-Ya que los linchamientos sólo generan mayor violencia e intranquilidad

PREOCUPAN CASOS

 

Ángel Hernández

p4-galeanaSin duda alguna no es aprobado el tema de los intentos de linchamiento ni consumación de los mismos, que a últimas fechas se registran en la entidad, aunque debe aceptarse que los ciudadanos sienten que hay que trabajar mucho más en este aspecto, actuar con mayor celeridad y redoblar esfuerzos, afirmó el delegado de la Secretaría de Gobernación (Segob) en Hidalgo, Homero Galeana Chupín.

En entrevista el funcionario reafirmó que aunque haya ese sentimiento de enojo y percepción de inseguridad nadie puede hacer justicia por propia mano y que la autoridad federal, estatal o municipal debe hacer valer el estado de derecho en busca de preservar la paz social.

“De esta manera el gobierno federal, así como la Segob en Hidalgo, no comparte que un ciudadano trate de hacer justicia por propia mano, por ello existen leyes y la autoridad debe ser la única que imparta justicia sin importar las circunstancias”.

Descartó tajantemente que las autoridades de los tres niveles se hayan visto o se estén viendo rebasadas por el fenómeno de los ciudadanos enardecidos que quieren utilizar el linchamiento como medida de apremio contra la delincuencia, y se comprometió a redoblar esfuerzos para devolver a las personas la confianza y la percepción de seguridad.

“Es trabajo de nosotros garantizar la preservación de la vida y el patrimonio de los hidalguenses para devolverles la confianza y hacer ver que nadie está por encima de la ley”.

Sin embargo, reconoció que por el clima social que se vive en la actualidad hay grupos de ciudadanos que dejaron de tener esta percepción; no obstante, aclaró que esta no es justificación.

En las últimas semanas en la región Tula-Tepeji y en el Valle del Mezquital han existido por lo menos cuatro intentos de linchamiento en municipios como Ixmiquilpan, Mixquiahuala y el último de ellos en Atotonilco de Tula apenas el pasado domingo.