Nichos a la venta

Gabriel Pérez

Gabriel PerezSi algo se le da a las religiones -y se les da muy bien- es prohibir, perseguir de manera irracional, expulsar e intimidar. No existe una sola iglesia en el mundo que se dedique a permitir. Y es lógico.

Las religiones surgieron mucho antes que lo que hoy conocemos como leyes y sus reglamentos.

Antes que la libre asociación de individuos en estados nacionales regidos por constituciones, existieron las religiones para meterle cierto orden a las relaciones entre los individuos.

Aquello que era correcto o incorrecto era dictado directamente por los dioses y los humanos debían apegarse a aquellas reglamentaciones, lo que permitió el desarrollo de las diversas civilizaciones, desde la antigua Mesopotamia, hasta Tenochtitlan, pasando por mayas, egipcios, persas y demás.

Las religiones monoteístas -las judeocristianas- han dominado a la civilización occidental desde hace, por lo menos, 2 mil años.

Una de estas religiones cristianas es la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Sería por demás inútil desconocer todo lo que esta religión ha aportado al desarrollo de nuestra civilización.

Sin embargo, es evidente lo rezagada que va quedando su doctrina. Pareciera que la realidad presente, los tiene completamente rebasados.

Los escándalos de pederastia golpearon directamente en la línea de flotación de la cúpula eclesiástica romana, pero no es el único problema que enfrentan.

La feligresía católica se ha alejado silenciosa pero consistentemente de la doctrina católica porque ésta se parece cada vez menos a la modernidad.

La última muestra de este divorcio ideológico se dio esta semana cuando desde Roma llegó la prohibición expresa para esparcir cenizas de los muertos, mantenerlos en casa o convertirlos en joyas. Habrá que ver qué tan positivo es el impacto de esta medida. Lo bueno es que se podrá medir en el incremento -o no- de la venta de nichos en las iglesias católicas.

 

Twitter: @gaboperez