Sí existen dos Trump

Gabriel Pérez

Gabriel Perez Donald James Trump se convertirá, el próximo 20 de enero, en el presidente número 45 de los Estados Unidos.

Es así que un descendiente de escoceses y alemanes se sentará en la oficina que han ocupado los presidentes republicanos: Bush padre e hijo, Ronald Reagan, Gerald Ford, Richard Nixon, Dwight Eisenhower, Herbert Hoover, Calvin Coolidge, Warren Harding, William Taft, Theodore Roosevelt, William McKinley, Benjamin Harrison, Chester Arthur, James Garfield, Rutherfod Hayes, Ulysses S. Grant y Abraham Lincoln.

Trump alcanzó la nominación republicana gracias a una intensa campaña de odio y que ha tenido a México y los mexicanos en Estados Unidos como su principal objetivo.

Las consecuencias de sus palabras se han hecho sentir desde que inició la campaña y han ido arreciando a partir de su victoria.

Son muchos los mexicanos que viven de manera completamente legal en Estados Unidos y que han comenzado a reportar el ambiente de hostilidad que se vive en su contra.

Trump, sin duda, radicalizó su discurso para ganar las simpatías de un sector muy amplio de estadounidenses que piensan de esa manera.

Sin embargo, desde que ganó, el presidente electo de Estados Unidos ha moderado tanto su discurso como sus actitudes. Y no es raro. Sí existen dos Donald Trump.

Basta, como muestra, recordar lo que dijo el 27 de mayo de 2014 en el Club Nacional de Prensa de Washington: “A México le está yendo fenomenalmente bien, fenomenalmente. México va a ser la nueva China en términos de producir bienes. Fíjense en lo que está ocurriendo en México”, (nota del colaborador de Notimex en ese país, José López Zamorano).

El terror trumpiano podría haber sido estrategia de campaña. Esperemos que así haya sido.

El verdadero problema es: ¿qué hacemos con los millones de vecinos que sí piensan como Trump?

 

Twitter: @gaboperez