Contra delincuencia la fuerza: ciudadanía

-Preocupan casos recientes donde la sociedad organizada apostó por linchamiento

-En diversas localidades y colonias prevalece la colocación de lonas con advertencia

ATENTAS AUTORIDADES

Jocelyn Andrade

pag-03-inseguridad-3“Nadie puede hacerse justicia por su propia mano”, es una de las principales premisas de la ley; sin embargo, durante los últimos meses en diferentes puntos del estado de Hidalgo, la población cansada de la inseguridad tendió a aglutinarse para detener a presuntos delincuentes y “darles su merecido”.

Uno de los casos más sonados fue el del municipio de Tlaxcoapan, en donde los pobladores lincharon a dos personas, una de las cuales murió, mientras que una mujer permaneció amarrada en la plaza pública del lugar, luego de que fuera sacada con violencia de la comandancia del municipio.

En este caso los habitantes lamentaron que las autoridades no hayan hecho caso a las denuncias de inseguridad que habían realizado previamente y de forma constante, tanto al gobierno municipal como al estatal.

Además de este hecho se suscitaron algunos más en municipios como Actopan, Mixquiahuala, Epazoyucan, Acatlán, Ixmiquilpan y Pachuca.

 

AUTORIDADES OPINAN. Al respecto el titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), Mauricio Delmar Saavedra, señaló en su momento que las retenciones de presuntos delincuentes no son exclusivas de la entidad, pues en otras partes del país se suscitan a menudo e incluso hay linchamientos.

Al cuestionarlo sobre la retención de presuntos ladrones que se han presentado en diferentes regiones del estado expuso: “no sólo es en Hidalgo, en muchas zonas del país hay linchamientos, aquí los retienen pero es bien importante que llevemos esto bien, que nos apoye la ciudadanía y que le den seguimiento a sus denuncias para trabajar en mejor”.

Exhortó a la población a dar seguimiento a las denuncias que realizan, pues otra de las quejas de la ciudadanía es que los presuntos delincuentes quedan libres después de unos días, por lo cual pidió que no dejen el proceso inconcluso, pues si no hay ratificación de denuncia no se puede continuar con el caso.

Aseveró que la secretaría a su cargo continuará con el reforzamiento de la seguridad en el estado y la coordinación con las instancias federales para salvaguardar a la población.

Asimismo solicitó a la población que tenga confianza en sus autoridades, pues reconoció que existe desconfianza por parte de algunos sectores poblacionales y esto hace que se caiga en intentos de linchamiento.

Por su parte la presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso local, María Luisa Pérez Perusquía, solicitó a las autoridades a garantizar la seguridad, para evitar que se repitan intentos de linchamiento, cuestión que se ha replicado en varias demarcaciones hidalguenses.

Enfatizó que la posición del Congreso siempre será en el llamado a la población a conducirse con apego a la ley y el estado de derecho.

“Debo manifestar que definitivamente la violencia no es el camino, la violencia genera más violencia; el mejor camino son las instituciones y debemos mantenernos en esa línea, de otra manera se generaría un caos”.

Por ello exhortó a las autoridades estatales y municipales encargadas de la Seguridad Pública a que realicen un trabajo arduo para mantener la paz social y la tranquilidad, a fin de evitar más conflictos sociales como los sucedidos con anterioridad.

 

VECINOS ORGANIZADOS. Otra de las constantes de los últimos meses es la aparición de lonas y mantas en diferentes colonias y localidades, en las cuales los pobladores advierten a los posibles delincuentes que serán linchados si los agarran in fraganti en actividades delictivas.

Cada vez son más colonias donde los vecinos colocan este tipo de mensajes a través de los cuales advierten que lincharán a quienes sorprendan robando.

Los primeros avisos aparecieron en demarcaciones urbanas, pero ahora también se observan en las zonas rurales.

Respecto a la creciente colocación de lonas con leyendas dirigidas a los delincuentes, el mando policial consideró que es una medida de prevención por parte de los colonos.

El tema es complejo pero requiere de la participación de habitantes y autoridades en un trabajo conjunto, con el fin de impedir tragedias cuyo costo sea demasiado caro, como una vida humana.