En Hidalgo preocupa corrupción, según actual encuesta del INEGI

-Está ubicada como el segundo problema que más inquieta a la sociedad

-Discurso reiterado del gobernador Fayad va precisamente en su contra

SENSACIÓN COMPARTIDA

 

Jocelyn Andrade

p4-corrupcionLa corrupción se ubicó como el segundo problema que más preocupó a la población en México durante el 2015, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el marco del Día internacional contra la Corrupción.

En Hidalgo 73.3 por ciento de población mayor de 18 años, percibió a la corrupción como una problemática frecuente en la entidad, con lo cual se ubicó por debajo de la media nacional, que es del 88.8 por ciento.

Según estudios del INEGI 12.6 por ciento de personas que realizaron un trámite, pago o solicitud de servicios ante algún servidor público, fueron víctimas de al menos un acto de corrupción en 2015. Esta cifra no presentó cambios significativos respecto al 2013.

Las experiencias de corrupción por cada víctima aumentaron de 2013 a 2015, al pasar de 2.0 a 2.4 eventos en promedio en el año.

Dos de cada 10 hombres que tuvieron contacto con algún servidor público experimentaron alguna situación de corrupción en 2015, mientras que en mujeres la razón fue de una de cada 10.

En 2015 se registraron las mayores experiencias de corrupción en contacto con autoridades de seguridad pública, ministerio público, juzgados o para tramitar la apertura de una empresa.

Además el 93.3 por ciento de las víctimas de corrupción no denunció el hecho, de estas una tercera parte no lo hizo por considerarlo ineficaz o por creer que no se le daría seguimiento adecuado a su denuncia.

Cabe mencionar que en Hidalgo el combate a la corrupción es uno de los pilares de la actual administración, pues el gobernador Omar Fayad ha reiterado que no se permitirán este tipo de actos en su gobierno.

En sus discursos menciona que los casos más comunes que se dan con relación a la corrupción son los llamados “moches” de empresas a servidores públicos, las “mordidas” de ciudadanos hacia alguna autoridad, entre otros.

Por ello se pronunció por atender este tema de manera responsable, con la finalidad de eliminar un mal que está incrustado en la sociedad y que en muchas de las veces se ha convertido en una cultura.