El choque que viene

Gabriel Pérez

 

Gabriel PerezEn redes sociales no son pocos quienes suplican que se acabe ya este año ¿Qué tuvo el 2016 -además de las muchas muertes que comentábamos en este espacio la semana pasada- que ha resultado tan aberrante?

Muchos podrían señalar como evento paradigmático a la sorpresiva llegada al poder de Donald Trump, pero el 2016 estuvo colmado por una serie de eventos que, combinados, marcan sin duda un cambio paradigmático en la historia de la humanidad, me parece.

Que alguien tan simplón y primario como Trump haya llegado a la cima del poder político en Estados Unidos es solo uno de los síntomas que, combinado con la terrible y sangrienta guerra en Medio Oriente, la crisis generalizada en los medios de comunicación occidentales y el crecimiento de la influencia de la Rusia de Vladimir Putin, señalan el fin de una era y el inicio de otra que no necesariamente puede ser mala.

Desde la perspectiva del capitalismo occidental, la crisis que comenzó posiblemente con aquel crack de 2008 no ha hecho sino profundizarse en 2016.

Ya no es solo Grecia o la burbuja inmobiliaria ni los precios del petróleo. Es el choque de cuatro visiones, cuatro modelos de civilización que difícilmente podrían competir por un premio, pero que se van a enfrentar en los próximos años.

Por un lado, el extremismo autodenominado islámico. Por otro, el nacionalismo imperialista ruso de Vladimir Putin. Por otro, el capitalismo maoísta de la China posmoderna y, finalmente, el populismo, nacionalista, machista y bravucón del redneckismo profundo estadounidense representado en la figura del tal Trump.

Nada bueno puede salir de tanta estupidez con poder y, por desgracia, no se ve en donde pueda surgir un liderazgo alternativo al de estos extremistas.

Ni en Latinoamérica ni en Europa se está construyendo un modelo que pueda hacerle frente a Putin, China, Trump o el extremismo islámico, en 2017.

 

Twitter: @gaboperez