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Juan José Herrera

Juan José HerreraDesde un inicio como proyecto el sistema de transporte Tuzobús encontró muchas voces en contra, debido a que esta réplica de modelo para la movilidad no funcionó en ciudades mucho más grandes que Pachuca, como la propia Puebla, donde representó un auténtico fracaso.

No obstante, el motivo económico y no el beneficio real para la población, ejerció su consabida presión desde la pasada administración estatal para concretar los mecanismos legales que permitieran su llegada (o imposición, dijeran algunos concesionarios de una empresa que agoniza).

Hablar hoy del Tuzobús es hablar también de opacidades y contraposiciones que, paradójicamente, dificultan el avance en todo sentido, derivado de la mala planeación y ejecución de un plan quizá sí necesario para el progreso pero mal ejecutado.

El arribo de Rufino León, primer secretario de Movilidad y Transporte en el estado, representa también el primer movimiento sobre el ajedrezado de los cambios drásticos para el Tuzobús.

Hace apenas unos días hubo un anuncio contundente, aunado a los ya realizados incluso desde campaña, por parte del gobernador Omar Fayad, respecto a los malestares sociales que representa el también llamado SITMAH (Sistema Integrado de Transporte Masivo de Hidalgo) y que con base en la experiencia de León Tovar no resulta ni resultará funcional; lo dicen los estudios.

No es cuestión ya de intereses o conflictos sino de gastos, pues los subsidios para la operatividad de “la cosa esa”, como alguna vez la definiera el propio Fayad Meneses, supera los 5 millones de pesos (hay quienes dicen que en realidad son más de 8 millones) mensuales, con un déficit de viajes de entre 20 y 30 mil.

Por ello desde ya también la aclaración de que ¡no habrá segunda troncal, al menos no en este gobierno!, y el reingreso de combis o peseras para solventar las necesidades de usuarios a quienes tampoco resultó en nada agradable la tarifa ni mucho menos los tiempos de traslado y también habrá que sumar necesariamente el aumento en los costos de combustibles a partir de enero.

¿Desaparecerá el Tuzobús? Aunque podría pensarse que no es un hecho, hay indicativos de que, cuando menos, su anulación será paulatina; lo más interesante del hecho es que sentaría un precedente histórico en cuanto a la relación entre un gobierno actual y su predecesor, bajo las mismas siglas partidarias, lo que en teoría ya es más que noticia, sea buena o mala compete a la sociedad calificarla.

 

      Twitter: @juanjo_herrerap