Trump y Lady Wuu

Gabriel Pérez

Gabriel Perez Faltan 18 días para que Donald Trump tome posesión como cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos de América, con lo que dará inicio el Apocalipsis.

O eso es el parecer de una buena parte de la comunidad opinóloga del mundo mundial y de esa ágora de sabiduría y mesura en que se han convertido las redes sociales.

Es ahí, en ese diván colectivo, donde se han producido algunas de las maravillas del año que por fin terminó.

Por ejemplo, los lamentos colectivos ante la elección de Trump, el ascenso de grandes figuras de los medios de comunicación como Rubí, la de los XV años, o el ahora ultrafamoso “Lady Wuu”.

Fue en las redes virtuales donde los siempre superiores seres que la habitan no se cansaron de criticar a una exactriz, excantante y conductora de programas de revista por sus comentarios de economía general.

En ese lugar brillante sobreviven y con buen impacto aquellos a quienes insultaron hasta el hartazgo: lo mismo periodistas, políticos, artistas y deportistas.

Con Trump en la Casa Blanca y las redes virtuales podemos esperar horas y horas y solaz y esparcimiento, sano e inteligente, a costillas de él o de cualquier otro mandatario, figura pública, anónima, “lady” o “lord” que surja -como inevitablemente ocurrirá- a lo largo de 2017.

Será un festín kantiano sumergirse en la crítica de la razón pura del pensamiento occidental (y oriental, musulmán, budista, maya, pedritosolaesco, alarconiano -de Javier, no Sor Juana- o cualquier otra filosofía superior) para hallar las verdaderas causas y motivaciones de acciones tan ruines como liberar el precio de las gasolinas en un país con economía de mercado libre.

No cabe duda de que, con el “Feis” y el “Tuirer” a la mano, no habrá nada que extrañarle al 2016 y, más bien, habremos de prepararnos para la gozadera intelectual que significará 2017.

 

Twitter: @gaboperez